Marina Arrate


Biografía:

Marina Arrate, Osorno, Chile, 1957
Es Psicóloga Clínica, Poeta, Magíster en Artes con Mención en Literaturas Hispánicas.

Ha publicado:
Este Lujo de Ser, Ed. Lar, 1986.
Máscara Negra, Ed. Lar, 1990.
Tatuaje, Ed. Lar, 1992.
Compilación de su obra, Editorial Tierra Firme, Buenos Aires, Argentina, 1996
Uranio, Ed Lom., 1999.
Trapecio, Ed. Lom, 2002.

Premios y Distinciones:

- 1995: obtiene una Mención Honrosa en el Premio Neruda de Poesía, que otorga la Fundación Neruda, y una Beca de Creación por el Fondo de Desarrollo de la Cultura y las Artes (Fondart) del Ministerio de Educación.
- 2001: obtiene la Beca de Creación del Fondo de Fomento del Libro y la Lectura, del Ministerio de Educación.
- 2003: obtiene el Premio Municipal de Poesía, por el libro Trapecio.
- 2004: obtiene la Beca de Creación del Fondo de Fomento del Libro y la Lectura, Ministerio de Educación.

Ha sido parcialmente traducida al inglés y al francés. Ha sido invitada a numerosas lecturas de su obra en Chile, Argentina y USA. Ha sido incluida en numerosas antologías de poesía chilena e hispanoamericana.

Directora del Sello Editorial Libros de la Elipse, dedicado a la publicación de poesía.


MENCIONA A:
 

Elvira Hernandez
Soledad Fariña
Carmen García
Claudio Iasis
Antonio Abollado
Javier Bello



POESÍA:



LA DORADA MUÑECA DEL IMPERIO

1.

Es el esplendor.
Hay una oscura orfebrería radiante
elaborando una tela solar.

Para su cuerpo para su piel
bordado en pedrería de seda y chifón.

La mujer es alta, dorada y fuerte.
Sus largas manos elevan
lentos cantos abisales.
Para los círculos
del Mundo y por su imperio.


Es la estela matutina la que alumbra
su alto entramado corporal y su modo
magnífico de ser
esculpida y ser vibrante.


2.
Es el sistema solar.
Hay antiguas catedrales viejas cúpulas
ardiendo en el tiempo
como el oro.

Tengo un recuerdo de la Habana Vieja:
son sombras doradas en los adoquines
y puertos eternamente abiertos
como si esperaran a un Dios.

Pero me distraigo:
Esta mujer es ventrílocua y hermosa.

Ah, quisiera también hablar de amor.

3.

La mujer es alta, dorada y fuerte.
Su desnudez parece recamada y brilla, pero
es tan suave como una amatista.
Sin embargo,
está viva y la veo.
Recostada en los espejos, devana su
paciencia peinando su rubia cabellera
y esperando el turno
para salir al escenario y pasear
la tela imperial.


MASCARA NEGRA

Para que me amaras
maquillé yo mi rostro de negro
y así pintada
ascendí de nuevo al escenario
monstruosa y deformada.

Quería mostrar los negro
de mi oculto rostro
(Atrás las maquilladas capas)
Quería ser
mimo del terror,
ser fascinante.
Ahora,
de espaldas a ti,
miro el guante negro que cubre
la superficie blanca de mi brazo
de mi brazo níveo de pura porcelana
cristalina de China
y en el cuerpo
delgado y nervioso
el vestido negro que ajusta
como otro guante
la silueta contoneante
de la predilecta lujuriosa.

Un abanico antiguo de conchaperla
remolineo en mi muñeca
y en el aire se muestran
los revueltos pelos de mi axila.

Pero es mi espalda la que te enfrenta, observa,
mi espalda curva
insinuante y desnuda.

Enrosco mi verde manto
de Eva y acometo:
Qué placer éste de bajar lenta,
suave, sensualmente
el cierre eclair que encierra su grupa.
Todo el vestido cede
y su contorno bruno.

Esta es la entrada triunfal
de la carne en el estrado:
blanca es y redonda,
firme y suave.

Y en derredor todo es
rojo y oscuro.

Plateada es la caminata en el sendero
y su redonda luna.
Es hora, date vuelta, princesa,
enséñame tu rostro.

- Momento – murmuro con voz ronca –
que no hay nada.
Sino un giro violento de mi oculto rostro.
Primero: vampira con dientes de sangre y ojos
negros de cadáver y
después: la consumida.

Y todo nada más que un espectáculo
para que vieras a esta deformada
y la amaras
con terror y piedad.

TATUAJE


El Beso

Toma mi boca, amor,
y besa.

Tu boca que me es camelia
y tu beso
su ácido líquido
sobre alabastro.

Cometerás así un día
tu bello asesinato:
oh no, no, no, no.
Si ya me has asesinado

bajo los turbios girasoles fuimos
ah, rompo mi promesa.

Vi un día a un hombre asesinando una mujer
rodeado de trigales y
mareado de sol.

(Tenía yo una gruesa capa roja
y en ella me envolvía
en los atardeceres
cuando pensaba en ti
y otro me escuchaba.)

Toca mi boca, amor, y besa.

Tu boca que fue mi herida
y tu beso ácido líquido
sobre alabastro.

Lentejuelas,
una lentejuela de alcohol en el vestido de la noche,
en su ardiente vestido.

El que arropa la desnudez de mis besos fríos
tiembla bajo mi manto
herido de mí
de mi deseo.

Llena de música mi cerebro soy
adolescente y desnuda soy
ángel
y tú eres mi cuerpo.

Ahora, de costado, amor, mientras contemplamos la
ventana, su luz, enreda tus piernas en mí, y en el
ojo del huracán hagamos la huida. Que ya la danzadora
extiende sus largos brazos y penetra
- como un ciervo a su muerte
- como la tiara a su reino
- como un aro a su herida
al reino del esplendor.

Ya sabía yo su júbilo: todos los enemigos han muerto.

Mi pasión es la dama nocturna,
el túnel de amor.
Nadie cantará como yo.

4 comentarios:

Ana Rosa Bustamante Morales dijo...

Lindo blog, hermosa poesía, me gustó mucho. Vine acá porque un poeta de coquimbo me mencionó a Marina Arrate, me da gusto en conocerte y saber de tu poesía.

Quisiera invitarte a visitar mi blog

http://anarosabustamantevaldiviachie.blogspot.com

feudo dijo...

Es inreible ver la escritura de una persona que conociste en otro plano, excelentes por lo demás.
Me gusta tu poesía, y me impresiona haber estado en frente de una poeta, que sin conocer su poesía, la inundaba tanto el perfume de su poesía.
me encantaría también que vieras mi blog, si tienes tiempo.
Gracias Marina.
fernando.

feudo dijo...

Marina, te invité a mi blog y no te lo di, disculpa. Aca va : http://feudo1aravena.blogspot.com/
Gracias,
que estés bien.
feudo.

Ana Rosa Bustamante dijo...

Hermosa poesía la de Marina Arrate...


saludos desde Valdivia.

http://poemaseroticoslanegrachucara.blogspot.com

ana rosa bustamante morales