Tatyana Cumsille



La poetisa Tatyana Cumsille, descendiente de ancestros palestinos y chilenos, nació una noche lluviosa de Agosto el año 1961. Una de las primeras cosa que la fascino en la vida, fue el gesto que hacía la mano al escribir. Creció en una casa llena de libros y el mejor amigo de su infancia fue su abuelo materno, poeta y zapatero. Todos sus estudios escolares los realizó en colegios religiosos y los superiores en universidades laicas, De ahí el amor por el conocimiento y la ética.

Estudió Comunicación Audiovisual y Periodismo, carreras que dejó de ejercer hace tiempo. Tiene una hija de 18 años que es su orgullo y alegría.

En 1986 publicó su único poemario “La Canción de Rock Chilena”. Hoy está abocada al proyecto de recopilación de su obra inédita, 20 años de escritura en el silencio.


Afinidades afectivas:

Pedro Prado
Eduardo Barrios
Marcela Paz
Elisa Serrana
Lucila Godoy Alcayaga
Stella Díaz Varín
Tomás Lefever Chaterton
Manuel Rojas
Pablo de Rocka
Winet de Rocka
Patricio Manns
Violeta Parra
Carmen Berenguer
Malú Urriola
Isabel Larraín
Nadia Prado
Juan Antonio Massone
Humberto Días Casanueva
Armando Uribe
Eduardo Angüita
Maha Vial
José María Memet
Jordi Lloret
Felipe Moya
Bala Manríquez
Soledad Cumsille
Y mi abuelo materno, poeta Carlos Vargas Ramírez.

Poesía:


I


Boquea, boquea pez
fuera del agua.

Quién sabe
si una mano piadosa
te devuelva a tu cielo
con estrellas
de plancton.


II

Declaración de Principios

Si, yo creo en el principio del caos
creo en que la luz se hace
desde la tinieblas

Y en el Big-Bang
y en los átomos de carbono.

Creo en el espacio infinito
y en el orden natural
y en la armonía natural.

Por lo tanto
creo en todos los nacimientos
y en todos los desordenes
y en todos los renacimientos.

Esto no tiene fin.

Solo las partículas
de polvo estelar que somos
se dispersan en el viento astral
al que pertenecemos.

Creo que las explosiones del Sol
nos empujan.

Y que el silencio de la Luna
nos tranquiliza.

Y que los vientos del cosmos
que nos mueven se llaman Dios.


III

Tú andas en Los Tres
y yo ando en Morrisey.
Tú andas en los Redonditos de Ricota
y yo en Joaquín Sabina.
Tú andas en Crimson
y yo en la Patti Smith.
Tú andas en Ray Charles
y yo en los Violent Femmes.
Tú andas en una media Luna
y yo en el Big-Bang.
Tú andas urbano
y yo no sé como ando
amor...


IV

Descendientes.

Busco en las grietas de la tierra
en el suelo erosionado
un vestigio de donde vengo.

Rasguño y aro en busca de
la semilla que me trajo.

Me miro en el espejo
buscando un rasgo
un gesto de donde soy.

Busco en mi sangre,
en el sabor de mi sangre
en el color de mi sangre,
un rasgo
que me diga por qué estoy aquí.

Busco la emoción de la huida
y de la llegada.

Algo que me diga
de por qué este polen
varó en tierras tan lejanas.

Pregunto.

¿Por qué mis abuelos
pudiendo volver no volvieron?

Pregunto.

¿Qué es lo que querían olvidar?

Y si embargo yo sueño
con parajes que venían en sus ojos
y en sus pieles
y en sus cuerpos.

Sueño con la arena
que arrastraban en sus ropas .
¿Por qué pudiendo volver no volvieron?

Y esta semilla al viento,
cruzó mares
cruzó desiertos
cruzó estepas
cruzó montañas.

Y esta semilla al viento
heredó recuerdos qué
visita en los sueños.

Si nadie me dijo.

¿Cómo voy a averiguar de dónde soy?
¿Cómo voy a abandonar esta nostalgia?
¿Hacia dónde tengo que volver?
¿Dónde están mis campos?
¿Qué árbol tengo que regar?
¿Qué sueño se acuna en mi corazón?


V

Árboles.

Miro los árboles amarillos y antiguos
deshojándose como yo
los árboles son más hermosos
porque volverán a florecer.


VI


Que no me azoten muchas mareas.
Que no me devaste el tiempo.



VII


El hombre busca sus alas
el hombre se busca a si mismo volando
buscando sus alas
se sueña
se busca en ángel
se busca en mariposa
se busca en pájaros.


Y cuando muere, Dios
no cometas el pecado
de mandarlo al infierno.

3 comentarios:

nancy dijo...

Bellísimos tus poemas Tatyana. Me impactó "Descendientes". Somos muchos quienes sentimos como tú, y muy pocos quienes sabemos, o nos atrevemos, a expresarlo. Adelante, mucha fuerza, que la tienes y
Que mi Dios te bendiga.
Nancy

Eduardo Yáñez dijo...

hola Tatiana, Victor Hugo me habló de tí, y que te habia gustado "Tiempo fecundo". Yo busqué en Internet tu nombre porque me sonaba y he aqui!!! y acabo de copiar "Descendientes", me encanta musicalizar poemas, y éste me llegó hondo. Un abrazo

Luciano Cer dijo...

Tatyana, hay una sensibilidad tan inmensa en tu forma de ver la existencia. Recordé a todo mi linaje con "Mi boca", mi madre creyendo que se le iba la dignidad con un diente colgando de un ganchito. Claro, se le iba todo lo que mencionas. Emotivo y precioso. Gracias.