Enrique Winter


Enrique Winter (Santiago, 1982). Publica “Atar las Naves” en 2003 y un anticipo de “Rascacielos” en 2006. Participa en antologías, revistas, discos y encuentros de poesía americanos. Recibe el primer premio del XI Festival de Todas las Artes Víctor Jara (2003) y las becas de la Fundación Pablo Neruda (2002), del Premio Mustakis – Biblioteca Nacional (2003) y del Consejo del Libro y la Lectura (2005). Es editor de Ediciones del Temple, traductor y Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales.


Menciona a:

Matías Cociña y Ediciones del Temple
José Ángel Cuevas y los (no) exiliados de (ayer) hoy
Marcela Parra y los porteños
Ángel Valdebenito y Santa Rosa 57
Rodrigo Véliz
Marco Yupanqui y sus cuatro de 18 Poetas Jóvenes

Poesía:

(Anticipo de “Rascacielos”)

MANTRA

Con las heridas de los dedos pinto
unos cuadros que compran a buen precio
los que me las hicieron.


ESTE CASSETTE TOCA SU VIDA

Luego de cinco órdenes de arresto
mi mamá invita a mi papá a la casa,
se pone linda, le cocina rico.
Con tres borgoñas y solos
mi papá me confiesa lo que eso indica: que lo ha hecho bien,
que las piernas que abre se mantienen abiertas.
Lo dice porque le conté del viernes:
cinco años sin verla y me tomó la mano.
Este cassette toca su vida
vida que rozo apenas
si con el dedo rebobino.
Mi papá y yo seguimos solos.


EL PISO SUCIO Y LA LUZ PRENDIDA

Ningún servicio es tan básico, ni la luz ni el agua
y si de noche la ciudad pestañea sus brillos
tanto mejor se ve a oscuras. El ojo se acostumbra a todo.
El viaje en bus durará algunos meses
se habituará a dormir sentado, al pan con jamón y al café,
a ser discreto como un lago
y no como esta lluvia sobre el techo de cinc.
Un poco de baba sobre la almohada
que diga “aquí durmió”
repetirá temas siempre variables
como el clima y su opinión del país extranjero,
porque usted está en contra de la belleza que se note
―que parezca agarrable como un plato:
Miguel lava su auto en un pasaje
de Lima, Monterrey o de Santiago,
su esposa es güera o rubia como un sable.―
El bus, en cambio, es un país donde están de paso todos,
un poco trasnochados y malolientes
donde nadie hace el amor ni en los asientos ni en los baños.


ANDRÉS, LOS PECES CAMBIAN DE NOMBRE CUANDO LOS PESCAN

He comenzado a valorar la prudencia burguesa
cuando alojo en la casa de mi novia
con los carretes del vecino, la radio a máximo volumen,
las peleas, la tele que no apagan,
sobre todo las risas que se oyen al frente.

En mi casa materna hay silencio,
no venden leche ni matraca el gas.

Me reí mucho cuando un ex compañero de colegio
interrumpió mi baile para decir que siempre quiso
darle a mi ex. En otro sitio habría
que pegarle. Los más pobres se ofenden
si no ofrezco los puños. Si no los llamo juran ley del hielo

Como éste es facho, brindaría si al fin le confesara:
todos los resentidos que conozco
se enamoran
de la primera cuica que los pesca.


SOMOS O NO SOMOS HERMANOS

Somos ocho en la pieza.
Tengo catorce años y duermo con mi hermana.
Sus muslos contra el pecho esperan
un portazo. Tirita el vidrio
como dos ojos que resisten algo.
A veces junto mis pestañas y las abro de golpe
para que se descuide nuevamente.

3 comentarios:

Literófilo dijo...

me alegra mucho por mi hermanito Winter sin duda, compañero el.

Eme dijo...

Gigante.

Enhorabuena, de verdad.

David dijo...

Es un placer cuando uno navega en internet, y encuentra cosas tan positivas como estas. Por eso te felicito por ello. Quisiera obtener pasajes a mendoza para reencontrarme con toda mi familia que no los veo desde hace años