Elizabeth Neira


Elizabeth Neira es poeta y artista visual. Ha desarrollado un trabajo preformativo donde fusiona la literatura, la plástica y la performance. Con esta propuesta ha participado en diferentes encuentros de poesía y performance como el Festival Novíssima Verba el 2005 en Lima y el Cuzco, Perú; el Festival Iberoamericano de Poesía, Estoy Afuera, en 2005 en México DF; el Festival Latinoamericano de Poesía, Salida al mar, el 2004, Buenos Aires, Argentina, el Festival Internacional de Performance Performagia, Mèxico DF el 2006 y en la última edición del Encuentro Internacional de Poetas Chile Poesía (2007). También participó del Proyecto Subcutánea, el museo fuera del museo, organizado por el Museo del Chopo, durante mayo del 2006 en la estación Pino Suárez del metro de la Ciudad de México. Ha publicado textos poéticos en distintas antologías en Chile, Argentina, Perú, México y España. Es autora de los poemarios “Abyecta” Al Margen Editores, Santiago de Chile 2003, segunda edición por Editorial Limón Partido, México DF 2006; “El soliloquio de la reina”, Editorial Junco & Capuli, Rosario Argentina 2004 y “Bolivia”, Zediciones, Mendoza, Argentina.Ha sido becaria del Fondo para las Artes del Gobierno de Chile en dos oportunidades.




Afinidades electivas:


Huidobro
Mistral
Lihn
Lira
Carmen Berenguer
Pancho Casas
Pedro Lemebel
Parra
Sergio Parra
Juan Luis Martínez
Bruno Vidal




POESIA:


El tiempo no fue generoso con nadie


“Ningún prisionero recobró el equilibrio sexual
Depresiones, impotencia, insomnio...
erotismo disperso en idiomas, lecturas,
juegos, música y gimnasia”.
Jim Morrison



A nosotros las reinas
a las que todos querían dar por el culo
aunque nos doliera
aunque nos atoráramos gritando que ¡No jetón!
¡Te digo que no!


Nosotras
caderas enfundadas en vinilo negro
y los ojos rojos
como dos semáforos
Colocadas, borrachas, voladas, pero conscientes compañero


Nosotras
las que empinadas en plataformas aleopardadas
ordenamos cada noche nuestra morena
contundencia en complejas estructuras
para sembrar el deseo


Nosotras
divinas hasta la intoxicación
violadas hasta el cansancio
inspiramos poesía en bares asquerosos
Besamos en la boca
y le dimos de mamar, de nuestros pechos rabiosamente igualitarios
a toda la sociedad de los
poetas-muertos-de-borrachos


Nuestras camas fueron sociedades anónimas
y para qué decir lo abiertas
Estrellas de la noche, abortivas de día


Nosotras
las de entonces
ahora estamos solas
nuestros novios proxenetas encontraron trabajo
y se casaron con sus secretarias
Ahora tienen úlceras y un vientre planetario


Ahora nos dicen perras.
ellos
los fornicadores
Algunos se postulan para huevadas y en la micro vemos sus nombres en las paredes de los eriazos


En tanto los poetas
cargan mortificados y silenciosos la herencia
insalubre de antiguas residencias prostibulares
Pila de jetones
que creyeron que mientras más putas cogían eran mejores poetas
Esos, ahora son funcionarios municipales
y por suerte
por stress
sus focos infecciosos ya no se erectan más


Esos
resignados
todas las mañanas
relamen su fracaso en el seno de sus mujeres santas
que por santas
a esa hora
la piel ya les huele a detergente
A esa hora los poetas – funcionarios
se convulsionan en los baños por la deuda hipotecaria
y porque la santa tuvo un apetito terreno el otro día y se compró una crema “carísima”
a ver si así se le compone la ruina del rostro
mapeado por los excesos de su poeta


Los otros
los verdaderos
los bellos
Esos animales hermosos que nos amaron a todas
y que dejaron la vida en las plazas
en las protestas, en cada vagina que besaron y mordieron
Esos héroes insolentes
que arrancaban los jugos hasta de las piedras con sólo mirarlas
Se mueren de a gotas en los manicomios
A ellos
de pronto
les aparecieron madres y parientes
que no dudaron en encerrarlos
Los que tuvieron suerte
alcanzaron a depositar su delirio en clínicas privadas
los otros
se fueron sin trámite a Avenida la Paz
Como antes sobre nuestras piernas abiertas
ahora duermen sobre sus excrementos


El tiempo no fue generoso con nadie
Tenían razón aquellos que nos asfixiaban
Ni para los revolucionarios de gobierno
ni para los intelectuales de derecha
Menos para las reinas


A nosotras, las reinas
tanto amor peregrino nos comió las puertas
de la maternidad, pero más que eso
y que los abortos baratos
fue tanto maldito abandono
lo que terminó por ahuecar nuestros cuerpos y nuestros corazones




Militante ejemplar


“La burguesía es la clase
antipoética por excelencia’’

Hegel




Nosotras
bellas sirenas aullando en la noche fresca
de nuestra juventud de oro
tetas como la leche y mirada al borde del desmayo
Amantes perfectas de kermesse de colegio de monja
Sólo besos
vigilados por las palmeras y la mirada de los papis
Los manoseos vendrán después
Pero entonces
parecíamos confites recién hechos por la abuela
humeando olores dulces en bandeja de plata
el baile era nuestro
y una horda de príncipes babosos mosqueaban alrededor


El noviazgo largo como la mejor de las latas
luego campanitas nupciales en nuestra ventana
tañidas por los papis
nosotras
ahora, depiladas, encremadas con menjunjes carísimos
y el sexo encintado igual que el bizcocho de novios
y tantos regalos
al fin el refrigerador de cien puertas
la vida en rosa catálogo
y nosotras
ahora rubias
prolijamente corregidas
militantes ejemplares del proyecto mayor


Pero
¿En qué momento nos convertimos en estos animales estragados?
que caminan a empellones por las calles
premunidas de bolsas como cañones por los flancos
feroces, económicas, gastronómicas
cosméticas, maternas, carcelarias


¿Cómo llegamos a convertirnos en esta especie de reptiles horribles,
que castran a sus machos y devoran a sus crías?


Desde algunos años
el olor a fracaso se perpetúa en las paredes color pastel de la casa
en cada hebra de las cortinas
en el tapiz de las sillas
como un guiso mal hecho
El fracaso
partiendo las biografías
para su mejor embalaje
lo mismo que las sandías
condenadas por su exuberancia
a vivir cuadradas en las bodegas de los barcos japoneses


Como una carpa de circo
nos derrumbamos con muy poca dignidad y con mucho estruendo


Entonces vamos al carnicero y le pagamos una tonelada de dinero para que nos faene
Un corte por aquí, otro para allá
Y luego hablamos de eso o de cualquier otra cosa
porque desde hace tiempo
no hacemos más que sonar
Nuestras lenguas sufren
constantes espasmos y convulsiones
no pueden estar quietas
Sonamos fuerte
como antes nuestros catres
Vibramos el día entero
juntando vocales y consonantes
Agotado el espectro de sonidos humanos croamos, balamos, ladramos, piamos, gruñimos y compramos
Compramos como condenadas a muerte
También comemos y algunas todavía vomitan después


Pero sobre todo
vigilamos, controlamos, nos entrometemos, nos infiltramos, asfixiamos finamente
con manos impecables de manicure.




Amor Mío


Ante tus constantes dudas e imprecaciones
qué te puedo decir...



me gusta que me la metan
hasta el fondo
con fuerza
infinitas veces
como un taladro fuera de control


Es verdad que quisiera que una verga monumental y pétrea
más grande y dura que la tuya
me partiera en dos


Hasta la más sucia de tus suposiciones
es cierta
Amor mío
Ante tus constantes dudas e imprecaciones
¡Qué más te puedo decir!

http://www.elizabethneira.blogspot.com/

Marcela Saldaño


Marcela Saldaño
Santiago de Chile, 1982. El año 2001 publica 2001 Poesía en el Espacio, proyecto ganador Premio Fundación Gabriel & Mary Mustakis. Participa en talleres literarios en Balmaceda 1215, Centro Cultural de España y Sech. En 2002 publica Inclinación al Deseo y al Caos, proyecto financiado por la Fundación Gabriel & Mary Mustakis. Poemas suyos han aparecido en diversas antologías, como Caleidoscopio, del taller de Alejandra Basualto. Fue una de las fundadoras de la revista Estrago. En 2004 publica la reescritura colectiva del Canto General de Pablo Neruda llamada Desencanto Personal. En 2006 publica Mujeres al desnudo, participa en el Encuentro de Poesía Femenina chileno – argentina CON RIMEL en la ciudad de Coquimbo IV región. En 2007 es invitada a Chilepoesía. Participa y es parte de Lecturas de Emergencia. Publica próximamente en Perú “Anomalias: Antología de cinco poetas chilenos” bajo la editorial Zignos.


Menciona a:

Oscar Saavedra - Galo Ghigliotto
Nadia Prado -Simón Villalobos
Marcelo Guajardo - Rafael Rubio
Ignacio Briones - Paulina Valente
Rodrigo Olavarría - Gladys Mendía
Federico Eisner - Julio Carrasco
Rodrigo Hernández - David Villagrán
Elisa Andrade Buzzo - Jorge Arzate Salgado


Poesía:

Selección del libro Un ojo llamado cacería


El garfio de agua atrapa el sueño

El martillo es el trofeo encerrado en mi corazón La llama sobre mi cabeza que nunca será fuego El vampirismo de recolectar veneno en medio de los ojos Mi ojo Tu ojo descubierto La tensión ya es evidente Una tensión que sobrepasa la madurez de algunos Sobrepasa un par de perras Siempre parecidas a unas que tienen varios de mis amigos Su leche es mi bebida Su grito mi sueño Olores carnales Olores llamas sobre el lado contrario de las orquídeas Su parásito carnicería Ese olor es el olor de la sangre seducida por ese juego que es en parte asesino y en parte sacrilegio


Las bestias son mi arma y mi esperanza
Para Antonio Vitale


Sácame a las bestias de la espalda Sácame el aliento si quieres Deshace mi correspondencia y ponle mármol a mi signo Pero no me digas nada en las noches Cubre mi alcoba de fieles espectros Tráeme dulces recipientes y abre mis cajones Abre hasta el último mármol y saca a pasear a mis serpientes Eso si que toquen todo menos otro cuerpo


Los pesados pesos

Qué se yo de los mártires De las especies en la losa De los muelles y las oficinas De lo que todos llaman realidad Por fin puedo convertir estas pieles en elementos de mi agrado En suaves contorsiones Aterradores gritos que puede ser el ojo que me dice espera Cambia estos mirlos Y pon sobre ellos visiones en las rodillas Siente este espejo como parte de un juego sucio Amaneceres perpetuos Híbridos que nadie llama noche.


A mí jamás las cosas me alcanzan Nunca nada me conforma Ni las llamadas ni los viajes ni la ropa Ni el hombre ni la bestia ni los insectos Ni la amistad ni los muebles ni el dinero Ni el viento ni el sol menos la lluvia y ese pequeño ruido llamado tormento por algunos Es por mí llamado insuficiencia.

Marcela Saldaño Blog
 

Alberto Cecereu




Alberto Cecereu, (Valparaíso 1986). Publicó “Noticias sobre la Inmanencia” (Ed. Altazor, 2005) y su obra ha aparecido en medios y revistas de Estados Unidos, Argentina, Venezuela y Chile, aparte de haber sido traducida al inglés.
Estudia Historia y Ciencias Sociales en la Universidad de Valparaíso, y se aventura con peligro de censura en considerarse un neomarxista habermasiano declarado.
Del 2004 al 2006, fue asesor editorial y corresponsal de Los Poetas del Cinco, de Venezuela. Revista literaria que ahora permanece en Santiago de Chile. Asimismo ha integrado las sesiones del Seminario de Reflexión Poética de La Sebastiana, Fundación Neruda.
Le ha sido otorgado el 2006, el Premio Enrique Lihn, del Concurso Nacional de Arte y Poesía Joven, y además el Premio Carlos León Alvarado, como primer galardón poesía. Además el Consejo del Libro, lo reconoció en el 2006 con la Beca a la Creación literaria para el desarrollo de su próxima obra, de la cual esta selección de poemas corresponde a su nueva entrega.

Afinidades y menciones:

Enrique Winter
Ennio Moltedo
Hugo Mujica
David Rosemann-Taub
Sergio Muñoz Arraigada
Jorge Polanco
Sergio Madrid
Guillermo Rivera
Ximena Rivera
Felipe Moncada
Carlos Henrickson
Luis Correa-Díaz
Humberto Díaz-Casanueva


Poesía:

Antropología

los antropólogos comenzaron a vestirse de harapos
y comenzaron brutalmente
a robarse las reliquias de mis equipajes
encontraron un sinnúmero de artículos reservados
una radio soviética a cuatro pilas para escuchar el olvido
un diario norteamericano del imperio extinto
un manual de mitología griega para reparar el sueño
uno que otro utensilio asesino que sirva para conspirar contra el papa
y de paso se dieron cuenta
de métodos anticonceptivos
para seguir amando

comenzaron estos sujetos
brutalmente
a aplicar un cuestionario de mil preguntas
me cortaron la barba milenaria
y como si fuese normal
me desnudaron delante de un caserío desconocido
en el cual comían las lentejas con miel de vaca

para esto les dije
me hubiese quedado en mi casa
cuidando de la mujer rubia de metro ochenta
un poco exuberante media dinamarquesa
esa que hace rico el chocolote caliente
así como una espuma

para esto les dije
hubiese venido desnudo a los valles calurosos
como una gaviota
y en vez de viajar de noche
haber mirado desde el cielo como suceden las guerras
en lugares comunes

los antropólogos comenzaron a vestirse de harapos
y comenzaron brutalmente
a denominarme con frases no muy felices
e incluso aventuraron a particularizarme
entre tantos que éramos
así como muchos
en el grupo reunido de los perplejos
concluyeron a nombrarme condestable de los viajes
con título de gracia
con aeroplanos

2066

año 2066
por si se te ocurre algo me dijeron
el par de duendes que morían en los bosques cristalizados
con la contaminación triunfante

en una de esas pensé
me compro el país entero con la venta de los pensamientos
tricolores que recojo en mis vueltas por la noche
en una de esas pensé
termino el martirio de los mitos
ingreso a las farándulas mundiales y dejo mi hábito sagrado
para comenzar a divisar los horizontes de las cenicientas amotinadas
y quizás con suerte firmo un pacto de no agresión
con celebraciones diplomáticamente groseras

año 2066 me gritan
y me devuelvo para no ver más


Ascensión

chang tzú nunca soñó ser mariposa
sino que fueron dibujos en el agua
algunos de un vuelo rápido sobre el ojo la pupila
otro acaso una exploración de un trueno que nadie vio
una pregunta eterna: una imagen: la luz en éxtasis
un boceto de los ríos en el cielo: la confusión
y ahí estaba chang tzú
con sus alas de madera envueltas por la imaginación
del otoño: la opera de las hojas

chang tzú nunca soñó ser mariposa
sino que su espíritu de nuevo como arrebol
palideció entre los cimbreantes árboles de una caleta
y la armonía cantaba el orgasmo del paisaje
acaso la pintura imaginada en una noche
una pregunta eterna: una imagen: la sombra que atraviesa
la tempestad musical: la muerte de todos los pájaros
todo eso cuando chang tzú
se recostaba esperando la aclamación de una tarde
el ocaso del maestro celeste


Desilusiones

acá
he visto casi todo
menos los bosques de bambú
a pesar de estar en filas los cañaverales
que llaman a contemplar esa búsqueda que esperaba

no vi
las flores de loto
en las aguas tranquilas de estanques perezosos:
en el silencio aparecen sus siluetas pero no suceden

acá
he visto casi todo
a pesar de ser nuevo en
estas tierras de colinas profundas
y de atravesar el desierto con un candelabro de siete llamas

aquí
no habrá nada si no descubro
el aliento de las operas chinas
que comienzan en el término de toda primavera
en el aparecer de las cuerdas cantoras

por eso reclamo en el alto de los árboles
el mensaje de la noche
y miro las batallas de los maestros luchadores
en el remanso de tabernas no permitidas

por eso acá
se me ofrece el matrimonio de los ermitaños


www.albertocecereu.blogspot.com
albertocecereu@hotmail.com

Carmen Gloria Berríos



Carmen Gloria Berríos, nació en Santiago de Chile el año 1954.
Libros Publicados:
La Mujer Deshabitada, Editorial Mosquito, Santiago, 1990
Esa Urgencia de Vivir, Editorial La Trastienda, Santiago,1992
Razones Personales, Editorial La Trastienda, Santiago, 1994
Prójimo de Nadie, Editorial La Trastienda, Santiago, 2000
Prontuario 1990-2000, CGB Producciones, Santiago, 2000

Sus poemas han sido publicados en diversas antologías.

Actualmente dirige el proyecto “Lectura en Tránsito” cuyo objetivo es fomentar la lectura de poesía de autores nacionales a través de la realización de diferentes acciones de arte en espacios públicos. Cabe destacar la instalación de veintiséis cuadros digitalizados, en veinte Hospitales Públicos de la Región Metropolitana. Estos fueron creados por pintores chilenos con textos de poetas nacionales.


Menciona a:

Armando Rubio Huidobro
Alejandra Basualto
Alicia Salinas
Claudio Bertoni
Eduardo Llanos
Floridor Pérez
Javier Campos
Jaime Hales
Teresa Calderón
Malú Urriola
Sergio Parra


POEMAS:

DESOLACIÓN

Recógeme
cuando me veas en una esquina
sucia y sin nombre
ve si aún llevo mi cartera de flores
y en el caos que contiene
busca mi rosario
y pónmelo en el pecho
No dejes que repose entre pisadas
No permitas
que me cubran con diarios


LADY

Esa delirante obsesión
de ser baleada por la espalda
y sin aviso
me convierte
en una suicida con clase


DESPERTAR

Pálida me angelizo
y madrugadoramente
elevo
una oración
en camisa de dormir

Desinfecto heridas
me crecen alas

ya la jaula
se me achica

Del libro “Prontuario 1990-2000”)


Me preguntas si te quiero
mientras
palpita entre tus manos
mi sucio y pegoteado corazón

(Inédito)

Tatyana Cumsille



La poetisa Tatyana Cumsille, descendiente de ancestros palestinos y chilenos, nació una noche lluviosa de Agosto el año 1961. Una de las primeras cosa que la fascino en la vida, fue el gesto que hacía la mano al escribir. Creció en una casa llena de libros y el mejor amigo de su infancia fue su abuelo materno, poeta y zapatero. Todos sus estudios escolares los realizó en colegios religiosos y los superiores en universidades laicas, De ahí el amor por el conocimiento y la ética.

Estudió Comunicación Audiovisual y Periodismo, carreras que dejó de ejercer hace tiempo. Tiene una hija de 18 años que es su orgullo y alegría.

En 1986 publicó su único poemario “La Canción de Rock Chilena”. Hoy está abocada al proyecto de recopilación de su obra inédita, 20 años de escritura en el silencio.


Afinidades afectivas:

Pedro Prado
Eduardo Barrios
Marcela Paz
Elisa Serrana
Lucila Godoy Alcayaga
Stella Díaz Varín
Tomás Lefever Chaterton
Manuel Rojas
Pablo de Rocka
Winet de Rocka
Patricio Manns
Violeta Parra
Carmen Berenguer
Malú Urriola
Isabel Larraín
Nadia Prado
Juan Antonio Massone
Humberto Días Casanueva
Armando Uribe
Eduardo Angüita
Maha Vial
José María Memet
Jordi Lloret
Felipe Moya
Bala Manríquez
Soledad Cumsille
Y mi abuelo materno, poeta Carlos Vargas Ramírez.

Poesía:


I


Boquea, boquea pez
fuera del agua.

Quién sabe
si una mano piadosa
te devuelva a tu cielo
con estrellas
de plancton.


II

Declaración de Principios

Si, yo creo en el principio del caos
creo en que la luz se hace
desde la tinieblas

Y en el Big-Bang
y en los átomos de carbono.

Creo en el espacio infinito
y en el orden natural
y en la armonía natural.

Por lo tanto
creo en todos los nacimientos
y en todos los desordenes
y en todos los renacimientos.

Esto no tiene fin.

Solo las partículas
de polvo estelar que somos
se dispersan en el viento astral
al que pertenecemos.

Creo que las explosiones del Sol
nos empujan.

Y que el silencio de la Luna
nos tranquiliza.

Y que los vientos del cosmos
que nos mueven se llaman Dios.


III

Tú andas en Los Tres
y yo ando en Morrisey.
Tú andas en los Redonditos de Ricota
y yo en Joaquín Sabina.
Tú andas en Crimson
y yo en la Patti Smith.
Tú andas en Ray Charles
y yo en los Violent Femmes.
Tú andas en una media Luna
y yo en el Big-Bang.
Tú andas urbano
y yo no sé como ando
amor...


IV

Descendientes.

Busco en las grietas de la tierra
en el suelo erosionado
un vestigio de donde vengo.

Rasguño y aro en busca de
la semilla que me trajo.

Me miro en el espejo
buscando un rasgo
un gesto de donde soy.

Busco en mi sangre,
en el sabor de mi sangre
en el color de mi sangre,
un rasgo
que me diga por qué estoy aquí.

Busco la emoción de la huida
y de la llegada.

Algo que me diga
de por qué este polen
varó en tierras tan lejanas.

Pregunto.

¿Por qué mis abuelos
pudiendo volver no volvieron?

Pregunto.

¿Qué es lo que querían olvidar?

Y si embargo yo sueño
con parajes que venían en sus ojos
y en sus pieles
y en sus cuerpos.

Sueño con la arena
que arrastraban en sus ropas .
¿Por qué pudiendo volver no volvieron?

Y esta semilla al viento,
cruzó mares
cruzó desiertos
cruzó estepas
cruzó montañas.

Y esta semilla al viento
heredó recuerdos qué
visita en los sueños.

Si nadie me dijo.

¿Cómo voy a averiguar de dónde soy?
¿Cómo voy a abandonar esta nostalgia?
¿Hacia dónde tengo que volver?
¿Dónde están mis campos?
¿Qué árbol tengo que regar?
¿Qué sueño se acuna en mi corazón?


V

Árboles.

Miro los árboles amarillos y antiguos
deshojándose como yo
los árboles son más hermosos
porque volverán a florecer.


VI


Que no me azoten muchas mareas.
Que no me devaste el tiempo.



VII


El hombre busca sus alas
el hombre se busca a si mismo volando
buscando sus alas
se sueña
se busca en ángel
se busca en mariposa
se busca en pájaros.


Y cuando muere, Dios
no cometas el pecado
de mandarlo al infierno.

Diego Ramírez Gajardo



Diego Ramírez Gajardo (Antofagasta, 1982) Egresado de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad ARCIS. Publica su primer libro de poesía “El Baile de Los Niños”. (El Temple ediciones.) a fines del 2005. Además ha publicado de forma colectiva "Relamido" (2000) y "Corazoncito / Noche" (2002) en coautoría con Gladys Gonzalez. Aparece en las antologías de cuento "Tras la Puerta" (Ergo Sum, 2001), "Relato Virtual" (Sudamericana, 2001); también en las antologías de poesía "Desencanto Personal", reescritura del Canto General de Pablo Neruda (Cuarto Propio, 2003), "(Sic)" (Valente, 2004), "Cantares: Nuevas Voces de la Poesía Chilena", selección de Raúl Zurita (LOM, 2004) "Cuatro Cuartetos: I. Cuatro Poetas Recientes de Chile" (Black & Vermelho, Buenos Aires, 2005). y “18 poetas Latinoamericanos” Selección de Harold Alva. Editorial Signo. (Lima. Peru, 2006). Ha participado en los talleres literarios de Pía Barros, Carmen Berenguer, Pedro Lemebel, Sergio Parra y Malú Urriola, además de la Zona de Contacto de El Mercurio. Ha participado de diversos encuentros de poesia como el Encuentro Latinoamericano de Poesía joven “Poquita Fe” Santiago de Chile (2004-2006), el Encuentro de poesía de mujeres del Cono sur “Con Rimel” Coquimbo, Chile (2006) y el Encuentro de poesía Latinoamericana “Salida al mar” Bs. Aires - Argentina, el año 2005, y el año 2006, gracias al financiamiento de una beca de la DIRAC. Actualmente dirige los Talleres Literarios Moda y Pueblo.

A los 17 años obtuvo el Primer Premio en los Juegos Literarios Gabriela Mistral (1999) y en el IV Concurso de Cuentos DuocUC (1999). Ha recibido las becas Gabriel & Mary Mustakis a Jóvenes Talentos (2001 y 2002) para creación poética e instalación de arte; la beca del Consejo del Libro y la Lectura para Escritores Nóveles por la obra poética "Tristes Bastardos" (2003), la beca de la Biblioteca Nacional (2003), la beca de la Fundación Pablo Neruda (2004) y de Creación Literaria del Consejo del Libro y la Lectura para terminar su proyecto poético "Mi Delito" (2005) y este año recibe una Beca de Fomento para la Creacion Literaria del Ministerio de Cultura de Chile, por el libro de poesia inédito “Mistrala” (2007).


Menciona a:

Eugenia Prado
Gladys Gonzalez
Pedro Lemebel
Malu Urriola
Cecilia Vicuña
Verónica Quense
Nadia Prado
Francisco Casas
Eugenia Brito
Jose Angel Cuevas
Patricio Marchant
Barbara Délano


De Mi delito (2007)


Todo esto no es mi culpa
Srta. Magistrado
todo eso que usted ve encima mío
todo esto que usted ha escuchado de mí
todo esto que usted ha leído de mi historia en los diarios
es solamente el resultado de vivir en este,
mi pequeños país frio.


Papel de antecedentes

Que me envidie la tragedia
toda los antecedentes mal intencionados
mi historia de amor
la forma en que beso a un chico debajo del agua
la manera crisálida de hacernos cariño
la rabia y el desencanto de los cuerpos
de estos cuerpos
el tuyo alejado radicalmente de mis ganas
y el mió absolutamente distante por la pena infinita
Que le cuente al oído sobre la poeta mas discriminada de este país
que le cuente porque no pongo acentos
porque es esta histeria desesperada cuando le escribo
la inscripción en la espalda,
toda mi vida / su vida
el destierro
mi silencio / mi delito
y de nuevo esos cuerpos
Una boca lastimera llorando la noche entera
como le pesa la rabia la rabia la rabia
se le pega / me mira
y se vuelva insignificante distante pasajera
envídieme la derrota / las malas cosas
la biografía imperfecta / el talento enfermo de tener que esconderme en la ilegalidad
envídieme enterito / así resplandeciente
cuando me ve vestido de terciopelo
encima de la chica mas moderna de los Juzgados del Crimen


Todos los cuerpos de Chile
toda la marca del registro / todas esos antecedentes terribles
y porque no dice otras cosas mas linda :
cuéntele de que soy malo
que hago sufrir a los chicos inclasificables
que me gusta bailarle despacito sin gente
que le desarmo la radicalidad y las creencias
que todo la vanguardia me la demuestra arrodillado
con la boca llena con las manos sucias
Desígneme, hágame un poco de trato perverso
envíeme relegado al final de su pieza al costado su cama
al limite de sus zonas intimas
no me castigue tanto como para tenerlo lejos
de alguna manera tengo que pensar en sus fascinaciones recientes
de alguna manera tengo que sentir sus brazos deletreando figuritas
en la oscuridad de sus cruces y sus cortes y sus prisas risueñas y sus muecas llenas de babas
corrigiendo los errores siniestros después de las siete / después de lavarse los frotes.
Resígneme a esta fatalidad del digito y el abuso y el desuso
Usted no sabe como me da rabia saber que todos los que escriben
de "usted" y de "amor mió" están imitando mi tragedia sobre adjetivada
pero, no, no se enferme,
Yo no quiero que mi amor lo enferme
y se le pegue la mala suerte de todo lo que no me resulta nunca
porque la escolaridad, la boca y la sangre
la calle, los golpes, lo represivo del frio, la banalidad y mi consumo
son una misma cosa terrible que se llama delito
y que se cruza por las fronteras despobladas de sus pelos huachos
que le salen y me salen en la barbilla.
Y no me defienda o no haga que me defiende cuando me ve así de solo
no me deje en silencio / déjeme llorarle esta rabia inmensa
que me dice antecedentes
como una sonrisa fatal de todo este cariño que ya no siento por usted.-


de “Corazoncito /noche” (2002)

YO PODRIA SER TU FRIDA



Yo podría ser tu Frida
Porque me dejo el pequeño resto de púber / pelillo todo femenino / barbilla toda de machito / descuidada en mi labio superior


Yo podría ser tu Frida
Y someterme, toda postergada a tu sonrisa para dejarte instalado el retrato de familia con los hijos que no tendremos


Yo podría ser tu Frida
Y vestirme con traje de caballero para que puedes unir cada pedacito ceniciento de mi pelo / Y llevarte en el pensamiento / Y dejar tus sueños arriba de la cama, como la muerte / como tu cuerpo


Yo podría ser tu Frida
Para perforarme las orejas, para sellarme la columna con tu metálica entrecruzada de piernas, y dejarme hambrienta de Rivera, arrebatada de india / híbrida para la noche


Yo podría ser tu Frida
Y declararme las tristezas en el pelo (me lo borras, anudado, reconvertido, me armo trenza desperdicio)


Yo podría ser tu Frida
Y llevarte a compartir la oralidad en los lugares públicos donde nos encontramos casi siempre y dejarte aniquilado, perdido/ arrinconado de besos sucios, para escribirte como si no nos conociéramos


Yo podría ser tu Frida
Porque me tienes esperándote, para atravesarme con lo que me queda de tu cuerpo / metal / sangrando / surcado / como marca.



de Cariñoniñomio (2007)


II

Bellos y desamparados en medio del mito inaugural de las masturbaciones afectivas, el desmonte y el acople de la larga separación carnal, y yo soy el único responsable de esa imagen. Y el dolor parecía una película que no vimos, en la felpa rosada y angosta que se cuela por tus manos cremosas y tus bocas cansadas. Ahí estábamos, jugando a ser novios nuevos y lastimar a los otros que quieren bailar con nosotros, y a pesar de lo delicado que te salen los abrazos, a pesar del desencanto y la burla, estas felizmente discriminada, rechazada por la ropa y mi maltrato. Muerto de miedo, despacito, siempre despacito, te llevo a bailar donde alguna vez me dejaron solo.
Te llevo a todas las partes de mi vida del antes que te conociera
y ese antes de conocerte se vuelve siempre tan terrible de pensarte
en el pasado detenido a ese inicio sin mi
ahora de lejos te veo crecer y bailar en la rutina mortuoria de otros cuerpos
ofreciendo poemas sin terminar
Ahora te veo la cicatriz del abuso que te gusta tanto sobre marcar como victima
para que te quieran mas, todas estas las abandonadas del continente.

Carmen Avendaño

 
Nací en Santiago de Chile en 1976, para salir a Suecia y después a México. De vuelta a Chile el 83, de vuelta a México el 93, con un pueblo fantasma bajo el brazo.
México: el privilegio de revivir el castellano y la puesta en práctica de la idea que para ser escritor había que estudiar otra cosa, música, teatro, cine, historia, idiomas. En Monterrey, con Manuel Subercaseaux y Álvaro Ruiz armamos El Árbol: restaurante, librería, galería, editorial, mi primera casa, abierta a los amigos y nido del primer libro, Más allá de la palabra cielo (2002), y de una antología de poesía y cuento (Caja de Viento, 2002), que recogía lecturas realizadas ahí. Uno de los clientes del restaurante se convierte en mi socio de por vida. Dejamos El Árbol para irnos a Pátzcuaro, Michoacán, lleno de árboles gigantes, donde publico mi segundo libro: Madre Sol (2006).

Menciona a:

Chile:
Violeta Parra, Jorge Teillier, Elvira Hernandez

México:
Carlos Pellicer, Ramón Martínez Ocaranza, (y vivos) Guillermo Meléndez, Luis Javier Alvarado, Ernesto Hernández Doblas.


Poesía:
Entre el tiempo y la sorpresa

Después de negarlo hasta aceptar el deseo
no justo después, sino un poco después
entre el tiempo y la sorpresa cae la lluvia
sumergiendo a la ciudad ya hundida en la noche

Las entrañas amordazadas flotan ahora
como medusas libres de corazón o cerebro
a la deriva del aire finamente picado por el agua
que apacigua el ardor de los bloques de pimienta

Una Venus de sal se disuelve en la lluvia
delante de mis ojos que te buscan guarecidos
flotando en el café como en una pecera
donde la saciedad ondula hacia el hambre

El amor es antiguo como azúcar en terrones
golosina de corceles que me llevarán a la tumba
evitándome el encuentro con la soledad perdida
que camina cegada por las manos de la amnesia
dibujando nombres mudos en las lápidas del polvo

(de Más allá de la palabra cielo)


Contradicciones

Yo fui una niña brillante.
De haber permanecido en la infancia
hubiera tenido un gran porvenir.

(de Más allá de la palabra cielo)


Retorno del padre

I

Como no te recuerdo
te imagino parado en el puerto de Estocolmo
se alejan mis años de tu inmóvil figura

De Suecia recuerdo la nieve
duele cuando la tocas

Recuerdo también el verano
mientras más corto más bello


II

Veo una doncella asesinada
La veo echar raíces en la piedra

Veo a tu soledad en la mía
Es una fuente de oxígeno mortal


III

Escucho tu corazón en la distancia
Tu brazo es largo como el hilo del telégrafo

De poste a poste la partitura
cifra en mis manos la letanía
a pulso de fósil cantan ballenas
en un océano de cristal


IV

Tras los anuncios felices
que desfilan por el túnel
las paredes verdeagua
donde el vacío rebota

La realidad es una sueca
que te mira por el reflejo
de la ventana del metro

Los lentes negros
el pañuelo de lunares
las uñas rojas
recorren tus mejillas

Sobre los surcos la cuenca
donde tus ojos se mecen

Por qué ese pájaro
del micrófono
te llama cabezanegra
si el manantial de recuerdos
surge en canosos mechones

Contra el vaivén del vagón
te zapatea una cueca en las manos
en el rostro en el pecho


V

Misterioso sarcófago de lápices
con mi nombre tallado
y todas las formas de vuelo
mariposa y gaviota
Pegaso y colibrí

Todavía conservo el estuche de madera
que me hiciste con tus propias manos
la izquierda desarmada
la derecha automática


VI

Perdido en los sueños
de las calles que alejan
esculpías el ancla
esperando despertar

VII

Madre Mapu
se adelantó

Abrazó con tanta fuerza tu retorno
que al decirle Patria
tu boca se llenó de Tierra

De tu lengua florecida
creció tu hija mi hermana
Bella como la nieve
como el más corto verano

(de Madre Sol)


Hoy he visto a mi muerte
evitó mi saludo.

Blanca en pleno día,
nada sentí por ella.

Como si no fuera ya
la condición de mi existencia,
ni yo la suya.

(de Madre Sol)


El derrumbe de Babel

Eran idénticas
la misma torre
frente a su espejo.
La prueba:
cayeron casi
al mismo tiempo.

Pero esta vez
de los escombros
no surgieron
miles de voces
y acentos.

Era el monólogo
-un verbo contra todos-
de los cañones

Entonces nos-otros
trabajábamos de extras
en la paranoia mundial
y antes de dormirnos
leíamos la televisión
como el Corán.


(inédito)