Alberto Cecereu




Alberto Cecereu, (Valparaíso 1986). Publicó “Noticias sobre la Inmanencia” (Ed. Altazor, 2005) y su obra ha aparecido en medios y revistas de Estados Unidos, Argentina, Venezuela y Chile, aparte de haber sido traducida al inglés.
Estudia Historia y Ciencias Sociales en la Universidad de Valparaíso, y se aventura con peligro de censura en considerarse un neomarxista habermasiano declarado.
Del 2004 al 2006, fue asesor editorial y corresponsal de Los Poetas del Cinco, de Venezuela. Revista literaria que ahora permanece en Santiago de Chile. Asimismo ha integrado las sesiones del Seminario de Reflexión Poética de La Sebastiana, Fundación Neruda.
Le ha sido otorgado el 2006, el Premio Enrique Lihn, del Concurso Nacional de Arte y Poesía Joven, y además el Premio Carlos León Alvarado, como primer galardón poesía. Además el Consejo del Libro, lo reconoció en el 2006 con la Beca a la Creación literaria para el desarrollo de su próxima obra, de la cual esta selección de poemas corresponde a su nueva entrega.

Afinidades y menciones:

Enrique Winter
Ennio Moltedo
Hugo Mujica
David Rosemann-Taub
Sergio Muñoz Arraigada
Jorge Polanco
Sergio Madrid
Guillermo Rivera
Ximena Rivera
Felipe Moncada
Carlos Henrickson
Luis Correa-Díaz
Humberto Díaz-Casanueva


Poesía:

Antropología

los antropólogos comenzaron a vestirse de harapos
y comenzaron brutalmente
a robarse las reliquias de mis equipajes
encontraron un sinnúmero de artículos reservados
una radio soviética a cuatro pilas para escuchar el olvido
un diario norteamericano del imperio extinto
un manual de mitología griega para reparar el sueño
uno que otro utensilio asesino que sirva para conspirar contra el papa
y de paso se dieron cuenta
de métodos anticonceptivos
para seguir amando

comenzaron estos sujetos
brutalmente
a aplicar un cuestionario de mil preguntas
me cortaron la barba milenaria
y como si fuese normal
me desnudaron delante de un caserío desconocido
en el cual comían las lentejas con miel de vaca

para esto les dije
me hubiese quedado en mi casa
cuidando de la mujer rubia de metro ochenta
un poco exuberante media dinamarquesa
esa que hace rico el chocolote caliente
así como una espuma

para esto les dije
hubiese venido desnudo a los valles calurosos
como una gaviota
y en vez de viajar de noche
haber mirado desde el cielo como suceden las guerras
en lugares comunes

los antropólogos comenzaron a vestirse de harapos
y comenzaron brutalmente
a denominarme con frases no muy felices
e incluso aventuraron a particularizarme
entre tantos que éramos
así como muchos
en el grupo reunido de los perplejos
concluyeron a nombrarme condestable de los viajes
con título de gracia
con aeroplanos

2066

año 2066
por si se te ocurre algo me dijeron
el par de duendes que morían en los bosques cristalizados
con la contaminación triunfante

en una de esas pensé
me compro el país entero con la venta de los pensamientos
tricolores que recojo en mis vueltas por la noche
en una de esas pensé
termino el martirio de los mitos
ingreso a las farándulas mundiales y dejo mi hábito sagrado
para comenzar a divisar los horizontes de las cenicientas amotinadas
y quizás con suerte firmo un pacto de no agresión
con celebraciones diplomáticamente groseras

año 2066 me gritan
y me devuelvo para no ver más


Ascensión

chang tzú nunca soñó ser mariposa
sino que fueron dibujos en el agua
algunos de un vuelo rápido sobre el ojo la pupila
otro acaso una exploración de un trueno que nadie vio
una pregunta eterna: una imagen: la luz en éxtasis
un boceto de los ríos en el cielo: la confusión
y ahí estaba chang tzú
con sus alas de madera envueltas por la imaginación
del otoño: la opera de las hojas

chang tzú nunca soñó ser mariposa
sino que su espíritu de nuevo como arrebol
palideció entre los cimbreantes árboles de una caleta
y la armonía cantaba el orgasmo del paisaje
acaso la pintura imaginada en una noche
una pregunta eterna: una imagen: la sombra que atraviesa
la tempestad musical: la muerte de todos los pájaros
todo eso cuando chang tzú
se recostaba esperando la aclamación de una tarde
el ocaso del maestro celeste


Desilusiones

acá
he visto casi todo
menos los bosques de bambú
a pesar de estar en filas los cañaverales
que llaman a contemplar esa búsqueda que esperaba

no vi
las flores de loto
en las aguas tranquilas de estanques perezosos:
en el silencio aparecen sus siluetas pero no suceden

acá
he visto casi todo
a pesar de ser nuevo en
estas tierras de colinas profundas
y de atravesar el desierto con un candelabro de siete llamas

aquí
no habrá nada si no descubro
el aliento de las operas chinas
que comienzan en el término de toda primavera
en el aparecer de las cuerdas cantoras

por eso reclamo en el alto de los árboles
el mensaje de la noche
y miro las batallas de los maestros luchadores
en el remanso de tabernas no permitidas

por eso acá
se me ofrece el matrimonio de los ermitaños


www.albertocecereu.blogspot.com
albertocecereu@hotmail.com

Carmen Gloria Berríos



Carmen Gloria Berríos, nació en Santiago de Chile el año 1954.
Libros Publicados:
La Mujer Deshabitada, Editorial Mosquito, Santiago, 1990
Esa Urgencia de Vivir, Editorial La Trastienda, Santiago,1992
Razones Personales, Editorial La Trastienda, Santiago, 1994
Prójimo de Nadie, Editorial La Trastienda, Santiago, 2000
Prontuario 1990-2000, CGB Producciones, Santiago, 2000

Sus poemas han sido publicados en diversas antologías.

Actualmente dirige el proyecto “Lectura en Tránsito” cuyo objetivo es fomentar la lectura de poesía de autores nacionales a través de la realización de diferentes acciones de arte en espacios públicos. Cabe destacar la instalación de veintiséis cuadros digitalizados, en veinte Hospitales Públicos de la Región Metropolitana. Estos fueron creados por pintores chilenos con textos de poetas nacionales.


Menciona a:

Armando Rubio Huidobro
Alejandra Basualto
Alicia Salinas
Claudio Bertoni
Eduardo Llanos
Floridor Pérez
Javier Campos
Jaime Hales
Teresa Calderón
Malú Urriola
Sergio Parra


POEMAS:

DESOLACIÓN

Recógeme
cuando me veas en una esquina
sucia y sin nombre
ve si aún llevo mi cartera de flores
y en el caos que contiene
busca mi rosario
y pónmelo en el pecho
No dejes que repose entre pisadas
No permitas
que me cubran con diarios


LADY

Esa delirante obsesión
de ser baleada por la espalda
y sin aviso
me convierte
en una suicida con clase


DESPERTAR

Pálida me angelizo
y madrugadoramente
elevo
una oración
en camisa de dormir

Desinfecto heridas
me crecen alas

ya la jaula
se me achica

Del libro “Prontuario 1990-2000”)


Me preguntas si te quiero
mientras
palpita entre tus manos
mi sucio y pegoteado corazón

(Inédito)

Tatyana Cumsille



La poetisa Tatyana Cumsille, descendiente de ancestros palestinos y chilenos, nació una noche lluviosa de Agosto el año 1961. Una de las primeras cosa que la fascino en la vida, fue el gesto que hacía la mano al escribir. Creció en una casa llena de libros y el mejor amigo de su infancia fue su abuelo materno, poeta y zapatero. Todos sus estudios escolares los realizó en colegios religiosos y los superiores en universidades laicas, De ahí el amor por el conocimiento y la ética.

Estudió Comunicación Audiovisual y Periodismo, carreras que dejó de ejercer hace tiempo. Tiene una hija de 18 años que es su orgullo y alegría.

En 1986 publicó su único poemario “La Canción de Rock Chilena”. Hoy está abocada al proyecto de recopilación de su obra inédita, 20 años de escritura en el silencio.


Afinidades afectivas:

Pedro Prado
Eduardo Barrios
Marcela Paz
Elisa Serrana
Lucila Godoy Alcayaga
Stella Díaz Varín
Tomás Lefever Chaterton
Manuel Rojas
Pablo de Rocka
Winet de Rocka
Patricio Manns
Violeta Parra
Carmen Berenguer
Malú Urriola
Isabel Larraín
Nadia Prado
Juan Antonio Massone
Humberto Días Casanueva
Armando Uribe
Eduardo Angüita
Maha Vial
José María Memet
Jordi Lloret
Felipe Moya
Bala Manríquez
Soledad Cumsille
Y mi abuelo materno, poeta Carlos Vargas Ramírez.

Poesía:


I


Boquea, boquea pez
fuera del agua.

Quién sabe
si una mano piadosa
te devuelva a tu cielo
con estrellas
de plancton.


II

Declaración de Principios

Si, yo creo en el principio del caos
creo en que la luz se hace
desde la tinieblas

Y en el Big-Bang
y en los átomos de carbono.

Creo en el espacio infinito
y en el orden natural
y en la armonía natural.

Por lo tanto
creo en todos los nacimientos
y en todos los desordenes
y en todos los renacimientos.

Esto no tiene fin.

Solo las partículas
de polvo estelar que somos
se dispersan en el viento astral
al que pertenecemos.

Creo que las explosiones del Sol
nos empujan.

Y que el silencio de la Luna
nos tranquiliza.

Y que los vientos del cosmos
que nos mueven se llaman Dios.


III

Tú andas en Los Tres
y yo ando en Morrisey.
Tú andas en los Redonditos de Ricota
y yo en Joaquín Sabina.
Tú andas en Crimson
y yo en la Patti Smith.
Tú andas en Ray Charles
y yo en los Violent Femmes.
Tú andas en una media Luna
y yo en el Big-Bang.
Tú andas urbano
y yo no sé como ando
amor...


IV

Descendientes.

Busco en las grietas de la tierra
en el suelo erosionado
un vestigio de donde vengo.

Rasguño y aro en busca de
la semilla que me trajo.

Me miro en el espejo
buscando un rasgo
un gesto de donde soy.

Busco en mi sangre,
en el sabor de mi sangre
en el color de mi sangre,
un rasgo
que me diga por qué estoy aquí.

Busco la emoción de la huida
y de la llegada.

Algo que me diga
de por qué este polen
varó en tierras tan lejanas.

Pregunto.

¿Por qué mis abuelos
pudiendo volver no volvieron?

Pregunto.

¿Qué es lo que querían olvidar?

Y si embargo yo sueño
con parajes que venían en sus ojos
y en sus pieles
y en sus cuerpos.

Sueño con la arena
que arrastraban en sus ropas .
¿Por qué pudiendo volver no volvieron?

Y esta semilla al viento,
cruzó mares
cruzó desiertos
cruzó estepas
cruzó montañas.

Y esta semilla al viento
heredó recuerdos qué
visita en los sueños.

Si nadie me dijo.

¿Cómo voy a averiguar de dónde soy?
¿Cómo voy a abandonar esta nostalgia?
¿Hacia dónde tengo que volver?
¿Dónde están mis campos?
¿Qué árbol tengo que regar?
¿Qué sueño se acuna en mi corazón?


V

Árboles.

Miro los árboles amarillos y antiguos
deshojándose como yo
los árboles son más hermosos
porque volverán a florecer.


VI


Que no me azoten muchas mareas.
Que no me devaste el tiempo.



VII


El hombre busca sus alas
el hombre se busca a si mismo volando
buscando sus alas
se sueña
se busca en ángel
se busca en mariposa
se busca en pájaros.


Y cuando muere, Dios
no cometas el pecado
de mandarlo al infierno.

Diego Ramírez Gajardo



Diego Ramírez Gajardo (Antofagasta, 1982) Egresado de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad ARCIS. Publica su primer libro de poesía “El Baile de Los Niños”. (El Temple ediciones.) a fines del 2005. Además ha publicado de forma colectiva "Relamido" (2000) y "Corazoncito / Noche" (2002) en coautoría con Gladys Gonzalez. Aparece en las antologías de cuento "Tras la Puerta" (Ergo Sum, 2001), "Relato Virtual" (Sudamericana, 2001); también en las antologías de poesía "Desencanto Personal", reescritura del Canto General de Pablo Neruda (Cuarto Propio, 2003), "(Sic)" (Valente, 2004), "Cantares: Nuevas Voces de la Poesía Chilena", selección de Raúl Zurita (LOM, 2004) "Cuatro Cuartetos: I. Cuatro Poetas Recientes de Chile" (Black & Vermelho, Buenos Aires, 2005). y “18 poetas Latinoamericanos” Selección de Harold Alva. Editorial Signo. (Lima. Peru, 2006). Ha participado en los talleres literarios de Pía Barros, Carmen Berenguer, Pedro Lemebel, Sergio Parra y Malú Urriola, además de la Zona de Contacto de El Mercurio. Ha participado de diversos encuentros de poesia como el Encuentro Latinoamericano de Poesía joven “Poquita Fe” Santiago de Chile (2004-2006), el Encuentro de poesía de mujeres del Cono sur “Con Rimel” Coquimbo, Chile (2006) y el Encuentro de poesía Latinoamericana “Salida al mar” Bs. Aires - Argentina, el año 2005, y el año 2006, gracias al financiamiento de una beca de la DIRAC. Actualmente dirige los Talleres Literarios Moda y Pueblo.

A los 17 años obtuvo el Primer Premio en los Juegos Literarios Gabriela Mistral (1999) y en el IV Concurso de Cuentos DuocUC (1999). Ha recibido las becas Gabriel & Mary Mustakis a Jóvenes Talentos (2001 y 2002) para creación poética e instalación de arte; la beca del Consejo del Libro y la Lectura para Escritores Nóveles por la obra poética "Tristes Bastardos" (2003), la beca de la Biblioteca Nacional (2003), la beca de la Fundación Pablo Neruda (2004) y de Creación Literaria del Consejo del Libro y la Lectura para terminar su proyecto poético "Mi Delito" (2005) y este año recibe una Beca de Fomento para la Creacion Literaria del Ministerio de Cultura de Chile, por el libro de poesia inédito “Mistrala” (2007).


Menciona a:

Eugenia Prado
Gladys Gonzalez
Pedro Lemebel
Malu Urriola
Cecilia Vicuña
Verónica Quense
Nadia Prado
Francisco Casas
Eugenia Brito
Jose Angel Cuevas
Patricio Marchant
Barbara Délano


De Mi delito (2007)


Todo esto no es mi culpa
Srta. Magistrado
todo eso que usted ve encima mío
todo esto que usted ha escuchado de mí
todo esto que usted ha leído de mi historia en los diarios
es solamente el resultado de vivir en este,
mi pequeños país frio.


Papel de antecedentes

Que me envidie la tragedia
toda los antecedentes mal intencionados
mi historia de amor
la forma en que beso a un chico debajo del agua
la manera crisálida de hacernos cariño
la rabia y el desencanto de los cuerpos
de estos cuerpos
el tuyo alejado radicalmente de mis ganas
y el mió absolutamente distante por la pena infinita
Que le cuente al oído sobre la poeta mas discriminada de este país
que le cuente porque no pongo acentos
porque es esta histeria desesperada cuando le escribo
la inscripción en la espalda,
toda mi vida / su vida
el destierro
mi silencio / mi delito
y de nuevo esos cuerpos
Una boca lastimera llorando la noche entera
como le pesa la rabia la rabia la rabia
se le pega / me mira
y se vuelva insignificante distante pasajera
envídieme la derrota / las malas cosas
la biografía imperfecta / el talento enfermo de tener que esconderme en la ilegalidad
envídieme enterito / así resplandeciente
cuando me ve vestido de terciopelo
encima de la chica mas moderna de los Juzgados del Crimen


Todos los cuerpos de Chile
toda la marca del registro / todas esos antecedentes terribles
y porque no dice otras cosas mas linda :
cuéntele de que soy malo
que hago sufrir a los chicos inclasificables
que me gusta bailarle despacito sin gente
que le desarmo la radicalidad y las creencias
que todo la vanguardia me la demuestra arrodillado
con la boca llena con las manos sucias
Desígneme, hágame un poco de trato perverso
envíeme relegado al final de su pieza al costado su cama
al limite de sus zonas intimas
no me castigue tanto como para tenerlo lejos
de alguna manera tengo que pensar en sus fascinaciones recientes
de alguna manera tengo que sentir sus brazos deletreando figuritas
en la oscuridad de sus cruces y sus cortes y sus prisas risueñas y sus muecas llenas de babas
corrigiendo los errores siniestros después de las siete / después de lavarse los frotes.
Resígneme a esta fatalidad del digito y el abuso y el desuso
Usted no sabe como me da rabia saber que todos los que escriben
de "usted" y de "amor mió" están imitando mi tragedia sobre adjetivada
pero, no, no se enferme,
Yo no quiero que mi amor lo enferme
y se le pegue la mala suerte de todo lo que no me resulta nunca
porque la escolaridad, la boca y la sangre
la calle, los golpes, lo represivo del frio, la banalidad y mi consumo
son una misma cosa terrible que se llama delito
y que se cruza por las fronteras despobladas de sus pelos huachos
que le salen y me salen en la barbilla.
Y no me defienda o no haga que me defiende cuando me ve así de solo
no me deje en silencio / déjeme llorarle esta rabia inmensa
que me dice antecedentes
como una sonrisa fatal de todo este cariño que ya no siento por usted.-


de “Corazoncito /noche” (2002)

YO PODRIA SER TU FRIDA



Yo podría ser tu Frida
Porque me dejo el pequeño resto de púber / pelillo todo femenino / barbilla toda de machito / descuidada en mi labio superior


Yo podría ser tu Frida
Y someterme, toda postergada a tu sonrisa para dejarte instalado el retrato de familia con los hijos que no tendremos


Yo podría ser tu Frida
Y vestirme con traje de caballero para que puedes unir cada pedacito ceniciento de mi pelo / Y llevarte en el pensamiento / Y dejar tus sueños arriba de la cama, como la muerte / como tu cuerpo


Yo podría ser tu Frida
Para perforarme las orejas, para sellarme la columna con tu metálica entrecruzada de piernas, y dejarme hambrienta de Rivera, arrebatada de india / híbrida para la noche


Yo podría ser tu Frida
Y declararme las tristezas en el pelo (me lo borras, anudado, reconvertido, me armo trenza desperdicio)


Yo podría ser tu Frida
Y llevarte a compartir la oralidad en los lugares públicos donde nos encontramos casi siempre y dejarte aniquilado, perdido/ arrinconado de besos sucios, para escribirte como si no nos conociéramos


Yo podría ser tu Frida
Porque me tienes esperándote, para atravesarme con lo que me queda de tu cuerpo / metal / sangrando / surcado / como marca.



de Cariñoniñomio (2007)


II

Bellos y desamparados en medio del mito inaugural de las masturbaciones afectivas, el desmonte y el acople de la larga separación carnal, y yo soy el único responsable de esa imagen. Y el dolor parecía una película que no vimos, en la felpa rosada y angosta que se cuela por tus manos cremosas y tus bocas cansadas. Ahí estábamos, jugando a ser novios nuevos y lastimar a los otros que quieren bailar con nosotros, y a pesar de lo delicado que te salen los abrazos, a pesar del desencanto y la burla, estas felizmente discriminada, rechazada por la ropa y mi maltrato. Muerto de miedo, despacito, siempre despacito, te llevo a bailar donde alguna vez me dejaron solo.
Te llevo a todas las partes de mi vida del antes que te conociera
y ese antes de conocerte se vuelve siempre tan terrible de pensarte
en el pasado detenido a ese inicio sin mi
ahora de lejos te veo crecer y bailar en la rutina mortuoria de otros cuerpos
ofreciendo poemas sin terminar
Ahora te veo la cicatriz del abuso que te gusta tanto sobre marcar como victima
para que te quieran mas, todas estas las abandonadas del continente.

Carmen Avendaño

 
Nací en Santiago de Chile en 1976, para salir a Suecia y después a México. De vuelta a Chile el 83, de vuelta a México el 93, con un pueblo fantasma bajo el brazo.
México: el privilegio de revivir el castellano y la puesta en práctica de la idea que para ser escritor había que estudiar otra cosa, música, teatro, cine, historia, idiomas. En Monterrey, con Manuel Subercaseaux y Álvaro Ruiz armamos El Árbol: restaurante, librería, galería, editorial, mi primera casa, abierta a los amigos y nido del primer libro, Más allá de la palabra cielo (2002), y de una antología de poesía y cuento (Caja de Viento, 2002), que recogía lecturas realizadas ahí. Uno de los clientes del restaurante se convierte en mi socio de por vida. Dejamos El Árbol para irnos a Pátzcuaro, Michoacán, lleno de árboles gigantes, donde publico mi segundo libro: Madre Sol (2006).

Menciona a:

Chile:
Violeta Parra, Jorge Teillier, Elvira Hernandez

México:
Carlos Pellicer, Ramón Martínez Ocaranza, (y vivos) Guillermo Meléndez, Luis Javier Alvarado, Ernesto Hernández Doblas.


Poesía:
Entre el tiempo y la sorpresa

Después de negarlo hasta aceptar el deseo
no justo después, sino un poco después
entre el tiempo y la sorpresa cae la lluvia
sumergiendo a la ciudad ya hundida en la noche

Las entrañas amordazadas flotan ahora
como medusas libres de corazón o cerebro
a la deriva del aire finamente picado por el agua
que apacigua el ardor de los bloques de pimienta

Una Venus de sal se disuelve en la lluvia
delante de mis ojos que te buscan guarecidos
flotando en el café como en una pecera
donde la saciedad ondula hacia el hambre

El amor es antiguo como azúcar en terrones
golosina de corceles que me llevarán a la tumba
evitándome el encuentro con la soledad perdida
que camina cegada por las manos de la amnesia
dibujando nombres mudos en las lápidas del polvo

(de Más allá de la palabra cielo)


Contradicciones

Yo fui una niña brillante.
De haber permanecido en la infancia
hubiera tenido un gran porvenir.

(de Más allá de la palabra cielo)


Retorno del padre

I

Como no te recuerdo
te imagino parado en el puerto de Estocolmo
se alejan mis años de tu inmóvil figura

De Suecia recuerdo la nieve
duele cuando la tocas

Recuerdo también el verano
mientras más corto más bello


II

Veo una doncella asesinada
La veo echar raíces en la piedra

Veo a tu soledad en la mía
Es una fuente de oxígeno mortal


III

Escucho tu corazón en la distancia
Tu brazo es largo como el hilo del telégrafo

De poste a poste la partitura
cifra en mis manos la letanía
a pulso de fósil cantan ballenas
en un océano de cristal


IV

Tras los anuncios felices
que desfilan por el túnel
las paredes verdeagua
donde el vacío rebota

La realidad es una sueca
que te mira por el reflejo
de la ventana del metro

Los lentes negros
el pañuelo de lunares
las uñas rojas
recorren tus mejillas

Sobre los surcos la cuenca
donde tus ojos se mecen

Por qué ese pájaro
del micrófono
te llama cabezanegra
si el manantial de recuerdos
surge en canosos mechones

Contra el vaivén del vagón
te zapatea una cueca en las manos
en el rostro en el pecho


V

Misterioso sarcófago de lápices
con mi nombre tallado
y todas las formas de vuelo
mariposa y gaviota
Pegaso y colibrí

Todavía conservo el estuche de madera
que me hiciste con tus propias manos
la izquierda desarmada
la derecha automática


VI

Perdido en los sueños
de las calles que alejan
esculpías el ancla
esperando despertar

VII

Madre Mapu
se adelantó

Abrazó con tanta fuerza tu retorno
que al decirle Patria
tu boca se llenó de Tierra

De tu lengua florecida
creció tu hija mi hermana
Bella como la nieve
como el más corto verano

(de Madre Sol)


Hoy he visto a mi muerte
evitó mi saludo.

Blanca en pleno día,
nada sentí por ella.

Como si no fuera ya
la condición de mi existencia,
ni yo la suya.

(de Madre Sol)


El derrumbe de Babel

Eran idénticas
la misma torre
frente a su espejo.
La prueba:
cayeron casi
al mismo tiempo.

Pero esta vez
de los escombros
no surgieron
miles de voces
y acentos.

Era el monólogo
-un verbo contra todos-
de los cañones

Entonces nos-otros
trabajábamos de extras
en la paranoia mundial
y antes de dormirnos
leíamos la televisión
como el Corán.


(inédito)

Guido Arroyo

Guido Arroyo González nace en Valdivia, en 1986. Su infancia estuvo marcada por las mudanzas, su adolescencia por los viajes. El 2004 autoedita Entre el Olvido y la Memoria (de posterior arrepentimiento, que a veces olvida…). El 2005 actúo como guionista para la adaptación al cine de su poema Señores Pasajeros y desarrolla el proyecto de intervención poética urbana: Desaparición, junto al poeta Salvador b.t. El 2006 co-dirigue el cortometraje Plegaria y hace circular el libro-objeto Postales Bs. As. Ha participado en eventos, homenajes y conferencias poéticas, nacionales e internacionales, ensayos críticas literaria y poemas suyos, han aparecido en varias revistas como Albatros (Monterrey) La Avíspa (Mar del Plata), Tse – Tse (Buenos Aires) y Grifo (Chile), además de medios digitales. Es columnista habitual de la revista The Vergara Street Journal (Santiago) y La Fosa (Temuco). Ha sido distinguido con doble mención honrosa en el concurso Roberto Bolaño, por su poema Palabras y su novela Estrategias Invisibles, además de obtener el segundo lugar en el concurso nacional de cuentos de la revista Grifo, por su relato Cabezas Rapadas. Es miembro del FDE (poemas suyos integran la antología Catorce – Quince) y del Taller literario Santa Rosa 57. Actualmente prepara un extenso poemario llamado Puede Ser, el conjunto de relatos Partituras Ilusorias, y dos librillos en co-autoría: Poetas Imberbes (junto a Roberto García) y Reflejos Trizados junto a Andrés Florit).
Dirige la editorial Alquimia, es disléxico de nacimiento.

Menciona a:

Ángel Valdebenito
Andrés Florit
Juan Pablo Pereira
Daniel Campusano
Salvador B. T.
Alexia Caratazos
Andrés Andwanter
David Bustos
Ernesto González
Roberto García.
Patricio Alvarado
Camilo Herrera
Roxana Miranda
Julieta Romero
Len López
Salvador B.T
Xirox (Javier Abarca)

Poesía:

Dos tankas para llegar al haiku definitivo…

Las patas de buey
borraron la senda azul
ranas que saltan
quebrando al silencio
de un estanque vacío

La ave deforme
se esparce en la hoja azul
perdida postal
que se escribe o traiciona
hoja en blanco

Cerado errado
callo en silencio yo erro
errado cerrado

Cara y sello, programas (sociales) de tv

Caras morenas que brillan
la pantalla refleja sociales

confiesan golpizas y llantos
los niños desnudos se drogan

fiscalizan tardías las leyes
de un morbo que crece a colores

ilimitados hogares de amparo conocen
de sobra estadísticas sociales no cumplen
promesas de campaña gobernantes obtienen
escaños dudosos comerciales promocionan
consumos ciudadanos que suben en rating
y caen monedas que brillan-brilla la pantalla
reflejando en sus bordes a un país democrático.

Imagen del interior*

Ni aún la tierra permanece. Solo el vaho
y la siembra del musgo en los jardines eriáceos.
Enrique Lihn.

Árida tundra de otoño
frágil pluma salada

como

huellas
afrontadas
al plateado papel
de la memoria

esa ventisca traerá gráciles gotas
ésta tarde no es más que modorra,
(rutina de viaje)

Oscuro nubario partido
aciago acorde tus calles

como

junco
barroso

a intemperie de un eco
que quiebre al silencio:

(vaho que se esparce
sobre el río amarillo)

En tránsito espero
frente a la ventana
que las gotas
se detengan,

espero a que el té agrio
se empoce y hele,

espero que la tierra permanezca
sobre poros de papel salado
pero no
mirar el papel salado no significa recordar.

*El título se debe a una exposición fotográfica homónima de Abel Lagos, de alguna forma también el poema.



Amanecer en una semana cualquiera.
La mañana es un desayuno que cae como bola de fierro en el estómago, que se mezcla
con las tabletas de aspirina que te tomas para disminuir el dolor de cabeza.
Ayer hablabas en un bar sobre lo dura y desigual que es la vida
sobre los mínimos cambios que podrían modificar el orden de esta historia,
piensas de ello en el metro pero el ambiente ensordecido no permite cavilaciones,
las cosas serán siempre como si fuesen.
En la clase te dicen “nuestra mente no almacena ni definiciones ni hechos”.
El café reanima las neuronas y puedes enfrentarte al periódico
ayer hubo varios atentados en Albania
y un niño en silla de ruedas trasportó dos bombas
hacía el edificio del senado en Irak.

Los terribles hechos se apilan como llantas gastadas en los basurales, como animitas
que poblan la carretera donde transcurre rápida tu vida,
que se cuida de respetar la señáletica.

Vaticinio

El centro sombrío de la pista encierra a una batahola de pubers
mis dedos rozan pieles languidecidas por fluidos narcóticos.

Pienso en los cóncavos desiertos mientras rozas mi entrepierna
pienso en rozar tu pechos mientras piensas en las compras de mañana.

Al final somos siempre personajes de un patético espectáculo.
Al que volvemos como marineros anhelantes de ventiscas.

Las baldosas sucias, la camisa sudada, el vaso roto, el bolsillo vacío: Flashes
que de golpe me hacen sentir absurdo con mis pélvicos movimientos .

En ese instante como perros alcanzamos el éxtasis antes del tiempo de vendimia,
tus labios rozan los míos entonando nuestro cruel y gustoso destino:

LO QUE PASÓ PASO, ENTRE TU Y YO

Marcelo Novoa


MARCELO NOVOA (Viña del Mar, Chile, 1964) Casado con Fabiola, ambos, traen a Sofía… Poeta, ex crítico, editor al uso, facilitador cultural, quién sabe qué será eso. También, académico de la Universidad de Valparaíso. Fundó la Editorial Trombo Azul de Valparaíso. Allí publicó " LP" (1987) y "Minorías" (1988). Luego: "Arte Cortante " (1996) su libro de poemas en fuga, que continúa el año 2003. También ha publicado: "Álbum de Flora y Fauna" (2002), ensayos/críticas sobre libros/autores porteños del s. XX. Por último: " Años Luz. Mapa Estelar de la Ciencia Ficción en Chile" (2006). También, dirige la página de rescate y debate sobre el género fantástico en nuestras costas: http:// www.puerto-de-escape.cl.

Menciona a:

Vicente Huidobro/Eduardo Anguita/Enrique Lihn/Oscar Hahn/Diego Maquierira/Juan Luis Martínez... Y se cortó ese hilo secreto. Entonces, deshilachados, costeños o portuarios, se vienen: Guillermo Quiñonez, Ennio Moltedo, Juan Cameron y Claudio Bertoni. Hay mujeres que salvan mi día: Stella Díaz Varín, Soledad Fariña, Verónika Zondek y Malú Urriola. Y por último, del pelotón de amigos, sobresalen: Alexis Figueroa, Jaime Retamales, Sergio Parra, Yanko González y Víctor Rojas Farías.

Poesía:


Arte Cortante (libro de poemas en fuga…)


piano de palabras


disparen sobre el piano de palabras si toca otra vez esa nota
falsa. todo cuanto iluminas fogonazo oscuro del desamor,
no se te parece. roncos huesos de tanto despedirse. inútil labor de
sanación sobre tejido muerto, lerdas manos tardíamente
impuestas. sigues sin aparecer.


liliputa en pulgarcity

¿no eres acaso/ la maldición de todos los muertos vivientes/
este domingo de rotativo porno?
con apenas la sombra de animal agazapado por vestuario
subes a escena, alicia-solo-para-adultos. aunque te dibujen
una falsa boca, no mientas, nadie sabrá tu verdadero
nombre, hecho trizas, la sonrisa de una arruinada esfinge.
devuélveme tus zapatos rojos bajo la cama, dorothy triple
equis o treparé el acantilado de cartón piedra, frente al mar
fuera de quicio, i juro, acabarás al fondo de mi lengua muerta.

el silencio es un arma cargada de voces

nada en televisión enfría tu mecánica cena –
una pareja de hombres besándose en la boca
mendigos arrastran irreparables carros vacíos
la multitud trastornada se pega a las vidrieras
las tropas lanzan gases los carros lanzan agua
fijas patinadoras en medio del lago congelado
¿comenzó otra temporada de liquidaciones?
prueba tragar el arroz seco de los condenados
la cuchara choca repetidas veces con el plato
– nada detiene esta última cena por televisión


encanto del tizne

una pintita ha nacido sobre tu gorda pierna, niña
sucia. me miras y suplicas. descubres ya sin risa,
hasta las friegas hoy te irritan, tanto o más que
moler tabaco bajo la lengua, se amarga hasta el
habla con tanta desdicha. pues dibujar pececito en
tu pierna no fue buena idea, sé que destila sangre,
nunca más lo juro, niña tatuada.

Poemas Inéditos