David Bustos


David Bustos (1972), nacido un día de enero donde todos están vacaciones por lo tanto llegan al cumpleaños los que no pudieron salir a tomar aire.
A los 25 años sufre un accidente en moto que descuadra su clavícula para siempre. Vende su moto, los amigos comienzan a sufrir accidentes. Sus amigos del barrio Independencia son la mayoría del Instituto Nacional y se dedican a tomar y salir, salvo con un amigo Gonzalo, con quien comparte sus primeras lecturas (Cortázar, Lihn, Teillier, Huidobro, Octavio Paz, Alejandra Pizarnik). Lee detenidamente a Lihn y decide escribir poesía. Postula a una especie de taller beca de la Sech (1997), donde conoce a Esteban Navarro. Luego se va a recorrer Europa de mochilas, pasa una temporada en Suecia y vuelve a vivir a una pieza en Nuñoa, trabaja de librero y en una disquería, conoce a una americana está a punto de casarse y todo fracasa. Se abre el campo de lecturas y férreas críticas. Frecuenta el sucucho de la Sech, donde conoce a Alexis Figueroa, Guillermo Valenzuela, José María Memet, Víctor Hugo Díaz con quienes comparte largas conversaciones. Escribe Nadie lee del otro lado (Mosquito ediciones, 2001), su amigo Marco Antonio Coloma lo anima a aquello además de compartir sus apuntes y libros generosamente. Ambos viven situaciones no muy aventajadas, pero comparten proyectos editoriales y cervezas. Entra al taller de la Fundación Neruda (2001). Se sumerge en un estado Zen, lee compulsivamente a Suzuki y algunos Beats. Entra de corrector de libretos a TVN, luego se transforma en libretista de teleseries del canal nacional, su primera teleserie fue Puerta Adentro, la historia de la toma de un campamento. Conoce a Loreto, deciden vivir juntos y tienen una hija. Luego publica Zen para peatones (Ediciones del temple, 2004). Sus poemas comienzan aparecer en revistas y antologías.
Hasta el momento lleva cuatro teleseries en el cuerpo, acaba de publicar Peces de Colores (Lom, ediciones 2006), además es editor de la nueva colección Amarcord de ediciones del Temple. Participa de coeditor del sitio web Lanzallamas junto a Roberto Contreras, Jaime Pinos y Joaco Contreras, además participa del Foro de escritores.

Menciona a:


Guillermo Valenzuela
Andrés Anwandter
Claudio Gaete
Carlos Cociña
Jaime Pinos
Cristián Gómez
Víctor López

Poética:

La escritura como iconografía, como signos que en su materialidad desmonten efectos de la realidad. La escritura como sonidos que en su materialidad desmontan y montan efectos de una realidad paralela, dentro o fuera de un campo sensible en el que podemos reconocernos. La escritura detrás de la escritura. El ojo detrás del ojo. Un campo de operaciones. El laboratorio, el diván.
La composición Olsoniana donde el uso de la página es un paisaje en el que se representa el juego de las fuerzas de la naturaleza.
En el centro de la escritura está la muerte de la lluvia. En el centro de la escritura está la muerte del agua. En el centro de la escritura hay un maestro zen tallando una roca.

Si el poema suena es porque piedras trae, haga usted el intento de ver las letras como piedras y luego échelas a un tarro y agítelo, eso es poesía. La voluntad de hacer sonar las palabras. La poética está en el movimiento de las muñecas. La vanidad está en el ritmo.

Poemas:

: SE PROHIBE EL ACCESO

Toda esta literatura para transeúntes (PELIGRO NO BAÑARSE) trata de ti:
Caligrafía en imprenta o diamantes en bruto que tallan las vidrieras
de estos almacenes. Productos que mal exhibidos dan claros
problemas de vencimiento:

El tiempo que demoro en contar estos pesos partidos por el rayo es =
al tiempo que demora el rayo en partir estos pesos que cuento.

La operación matemática con que añades y quitas

o la indiferencia con que observas el abrir y cerrar de la caja
registradora del corazón. Momento en que suena el timbre ($)
que ya has incorporado en tu álbum de pérdidas generalizadas,
y despreocupada escuchas estas razones que son las mismas
de siempre: ganas inusitadas de violar los recintos privados
de tu cuerpo;

a fuerza de limar los barrotes de la conciencia
a fuerza de obviar los bordes
que se deshacen como pastillas efervescentes en un vaso de agua.
(El devalúo de la propiedad privada, el alza de intereses
de una pareja estable).

-La costura en que caminamos por el poema, muchas veces
calles sin salida o en excavaciones profundas y peligrosas.
- La costumbre de cumplir con el horario y exceder la tarifa
para este tipo de oficios poco rentables.
- En fin. El comercio con que se ama lo hace a uno perder
las ganas lo hace a uno caminar por los barrios antiguos de
Santiago y estar debajo de la cornisa que se desmorona,
único dígito, tecla, tic de todo acto sensible; capaz de algo
espantosamente útil-dijiste- despidiéndote de beso-
:agárrate la cabeza en el estallido de aves: o alcanza
con cierto estilo la pluma ingrávida en el aire
y escribe por ejemplo:

Que tú nunca fuiste una alumna brillante, en esto
de dar y recibir. Yo tampoco aprendí de esas clases en el colegio
(: recinto de curas que ya nadie de nuestra generación visita
y en el que recuerdo nos hacían formar en filas todas las
mañanas de invierno en el patio y rezar el Padre Nuestro,
tal vez sea esa la razón de tanto compañero ateo con que
te topas en las botillerías, sitio donde siempre
hay que pagar por los envases)

Por eso ser el peatón autorizado que ahuyenta los lobos
en el gran bosque de la noche, es una cosa que no dice
relación con el abismo de la letra.
Sitios eriazos que despiertan en mí las más extrañas
tonterías: intensos golpeteos en la roca húmeda del pecho,
de espalda y extendido, con los ojos fijos en un punto
de fuga. Aire escrito a pulso, pantallazos de lucidez.
Luz que termina en un soplido.
(de Zen para peatones)


Los cigarros de otros se disfrutan el doble
Alguien llama desde una cabina telefónica a este número
cortado. Y un hombre habla con la boca llena de comida y la
población de vagabundos y artistas va en aumento. Los
cigarros de otros se disfrutan el doble, como los versos mal
cortados de la equilibrista, que en el momento de girar la llave
siente terror a la oscuridad.
El Caballero de la Triste Figura toma café en castellano antiguo
mientras lee un libro de poemas (Zen para peatones) nada
interesante parece decir.
La realidad es una cuenta que debemos pagar, lo demás son
sobras desvanecidas al costado de un museo.
Los peces de colores duran lo que una pastilla en el paladar y
el espejo de Carrol yace pulverizado después de un ataque de
histeria.
Alicia es una estudiante de filosofía en una universidad
mexicana y las partituras de un músico callejero se borran con
la lluvia.
A pesar de los reveses de la retórica, la llave gira, sí, eso es, las
piezas a pesar de todo calzan: - oleajes obstinados
- ondas ociosas
Arbitrariedad.
(de Peces de colores)


EJERCICIO Nº 11
(una biblioteca de sonidos)


En este alicate he encontrado las pruebas los tiros
las luces de bengala las pez-uñas de tus ojos hilos
de volantín cabello fractura la hepatitis he encontrado
atrofiado los músculos dorsales y abdominales.
He encontrado los dientes y las tapaduras los muebles
acumulados y apilados en un rincón de tu esqueleto.
He encontrado un meñique menos un anillo
en el anular y una escoliosis como S italiana
un par de canciones mal bailadas una miopía
de leer literal las obras completas de Marx una guitarra
he encontrado dos cuerdas desafinadas un pañuelo
en la parte superior de la guitarra una foto de tu pareja
en tu oreja he encontrado una frase de tu hija
en el momento de la detención he encontrado eso
una voz de niña una voz que ahora mismo es más gruesa
una voz que se acumula en tu oreja como los cristales
acumulan el zumbido del viento.

(inédito de Ejercicios de Enlace)

Claudio Iasís

Claudio Iasís
Nace en Santiago de Chile. Integra el Taller Literario dirigido por la poeta Marina Arrate. Ha publicado "la bitácora y los sueños" (1998), "mientras los muchachos duermen" (2001) y "Una ciudad sitiada fuese o la Dulce Violencia" (2005), texto que fue galardonado con el primer lugar en el certamen internacional de poesía Dorian (Lima, Perú, 2002) y que además obtuvo la Beca de Creación Literaria del Consejo Nacional del Libro y la Lectura (2002). Sus textos han aparecido an algunas antologías y en diversas revistas y sitios en internet dedicados a la creación y análisis literario.

Menciona a:

Marina Arrate
Javier Bello
Germán Carrasco
Clemente Diego
Armando Roa Vial


Poesía:


De “mientras los muchachos duermen”

IASEA
( fragmentos )

Amigo mío, amigo bien amado,
aprovechémonos de la distancia que hoy nos separa
y desatemos la verdad en nuestras palabras.
( la verdad os hará libres, recuerdo dijo uno de los tuyos )

Amor es un recodo angosto e imprevisible y
aprisa, amigo amado oh amigo mío
yo he muerto al promediar nuestra ruta:
mi cintura y mis sienes adornadas se han estrellado en el amor
como fruta sangrante y perfumada.
( recuerdas el azafrán y el vino
con que aroman los teatros justo antes de las fiestas,
y tú parecíasme la tristeza )

No me sea tu ojo torvo
Si la verdad ahora te digo.


* Iasís leyó a los mozárabes y a los clásicos
Tradujo. No busquéis biografía en su lírica.
No son más que ejercicios sobre un estilo decadente.


CRIMINE PESSIMO
( la sentencia y su hazaña )

La osamenta de don Gaspar de Terrazas, que fuere blanca,
ennegrecida yace y ennegrecida queda,
y mis líneas acaso son rastros del incinerado verbo
de la página que ayer fue tan sólo blanca.


Infame.
Así me hubieran llamado en tiempos
de los Felipes de España, que así llamábanles,
si como hoy cantado cantado hubiera a tu almizcle y tu porte.
Leerías Iasís el nombre en las actas o avisos de Pellicier
Igual como ocurrió con don Diego Gaytán de Vargas
y con don Sebastián de Mendizábal,
con un joyero de la calle mayor y un mancebo de Valladolid,
acusados de pecado nefando y curados a fuego y muerte.
Año de Dios de mil setecientos treinta y algo.

Sea leve la llama
para quien se crea libre de la mirada tras los tiempos.

Ahora que no importa cuatro siglos me hallo perdido en esta sala de Historia
bajo pena de hoguera más allá de toda terrena mensura
y esta médula y mi lengua
y mis adjetivos y mi trazo y mi fama arden
de igual e ineludible manera.

De “Una ciudad sitiada fuese o la Dulce Violencia”

RETAHÍLA SOBRE EL CÉLEBRE TIENTO
DE LA CAÍDA Y LA NOCHE

Si dejaras caer la noche
imprevista
como una soga aún cimbreante

Si dejaras caer la noche
a porfía
hasta que nadie se adjudicara el sueño

Si dejaras caer la noche
y ésta se trizara ( mas no muriera )

Si dejaras
como una cuchilla experta
y se hiciera sorda y se hiciera muda

Si dejaras caer la noche
que desagua lerdamente los muros y cerrojos

Si dejaras caer la noche
ved, sobre esta rásula blancura, dispuesta y bella,
y su insomne, sus perjuros e idólatras espléndidos, ved,
sus fornicios y salteadores, pródigos y maledicentes, ved
sobre ellos.

Si dejaras caer la noche
sobre aquellos que no huyen y no abdican

Si dejaras caer la noche desde esta última torre
ésta tardaría lo mismo que una noche pequeña
por amor a Galilei.

ESTIGMAS BLANCOS

Si rasgaras en su justo medio esta página, cauto lector,
e hicieras una cisura por donde entrara tu vista
tal cual se hacen de luz
en los teatros y sus telones

( leva el párpado rendido y despierte )

¿Qué verías tras el verso vulnerado?

Soledad Fariña Vicuña


SOLEDAD FARIÑA VICUÑA
Nació en Antofagasta, en 1943. Estudió Ciencias Políticas y Administrativas en la Universidad de Chile, Filosofía y Humanidades en la Universidad de Estocolmo; Ciencias de la Religión y Cultura Árabe en la Universidad de Chile, es Magister en Literatura por la Universidad de Chile.

Ha publicado:
El Primer Libro, Ed. Amaranto 1985; Albricia, Ediciones Archivo, 1988; En Amarillo Oscuro, Editorial Surada, 1994; La Vocal de la Tierra, antología poética. Ed. Cuarto Propio 1999; Otro Cuento de Pájaros, relatos, Ed. Las Dos Fridas, 1999; Narciso y los Arboles, Ed. Cuarto Propio, 2001; Donde comienza el aire, Ed. Cuarto Propio, 2006.

Ha sido parcialmente traducida al inglés, francés, italiano, catalán. Sus poemas han sido incluidos en diversas antologías.

Ha participado en encuentros de poesía y recitales en la Universidad de Chile, Universidad Católica, Universidad de Los Lagos, USACH, Univ. Diego Portales, Universidad de Concepción; Universidad de Valdivia; Columbia University; The Catholic University y George Town en Washington; Mount Hollyoke College, Smith College en Masachussetts; The City University of New York; Universidad Río Piedras, Puerto Rico; New York University (NYU); Casa del Poeta, Ciudad de México; Centro Cultural de España, Buenos Aires; Sociedad de Escritores de Chile en el Encuentro de Poesía Joven de Latinoamérica; Encuentro de poetas del Cono Sur, Coquimbo, entre otros.

Ha recibido:
· 1994 Beca para realizar talleres de creación literaria otorgada por el Fondo Nacional para la Difusión del Libro y la Lectura;
· 1995 Beca otorgada por el Fondo de Desarrollo de las Artes y la Cultura para escribir un libro de poesía;
· 2002 Beca para escribir un libro de poesía, otorgada por el Fondo de Desarrollo del Libro y la Lectura;
· 2006 Beca otorgada por la Fundación John Simon Guggenheim;
· 2006 Beca otorgada por el Fondo de Desarrollo del Libro y la Lectura para escribir un libro de poesía.

Ha dirigido talleres de literatura en Colegio Grange, Universidad Diego Portales, Universidad Mayor, Universidad Finis Terrae; es profesora de Literatura en Universidad de Chile, Escuela de Educación Inicial.

Menciona a:

Cecilia Vicuña
Ana María Briede
Miguel Vicuña
Juan Soros
Marcelo Novoa
Graciela Huinao


Poesía:

Hablar de los poemas, del sentido que tiene la búsqueda

inicial, me remite al silencio a la androginia y a una extraña

complicidad con el verde. Al goce que otorgan las palabras

abiertas a cópula y narciso -ya no en una violenta introspección,

sino en la suavidad transitoria del viaje- Soñar desde los árboles

sin intentar metáforas que se hundan en la tierra o eleven el follaje:

hablar sólo del verde y su estancia en el ser


Hoy

digo a este aliento

te abrazaré en mi pupila

te nombraré en el hueco vacío y

húmedo

de mi pecho enconado


subiendo
desde la raíz

mi savia licuará

todo rencor

apretado

por tanto tiempo

en la maraña del pelo


al borde de ese vértigo

caminaré por el filo

de tu mirada blanca

bajo la lluvia

tenue

de este cardumen

blanco

pronto a saltar de mi boca

(pero
¿habrás
colgado

la
flora

delante

de
mis
ojos?)


me detendré en los peces

en el instante

en
que
el
aire

desmadejó

su sonrisa
en el temblor de mi
labio


De Narciso y Los árboles

Víctor López


Víctor López nació en abril de 1982, ha participado en varias antologías en las que destacan “Desencanto personal”, 2003, editorial Cuarto Propio, “Gran capital”, 2005, editorial Calabaza del diablo y en la selección Nueva poesía 2005, también ha sido premiado con el premio hispanoamericano de poesía, revista vox/ amigos de lo ajeno/ y recibió además el 2006 la beca de la fundación Neruda.
Su correo es
vitoco.lopez@gmail.com


Menciona a:

Christian Aedo
Alejandra Fritz
Edson Pizarro
Marco Yupanqui
Raul Hernandez
Jaime Pinos
David Bustos


Poesía:


Los hermosos sentimientos hacen pésima literatura te
contaba yo. Te contaba que había estado viendo toda la
tarde documentales acuáticos en el cable- en Inglaterra una
chica llamada Mary algo así como Maria en Chile había roto
el record mundial de inmersión en profundidad.
Te contaba excitado que imaginaba que su cabeza explotaría como un
globo al tocar la superficie; aquellos globos rojos que una
vez infle en tu fiesta de cumpleaños y me besaste, mientras
estaba arriba de una silla colgando de un hilo al cielo raso
aquellas burbujas de colores. Existen peces que viven en las
profundidades abisales, como el pejesapo, de los cuales
cuelgan lamparitas chinas y otros peces que mi abuela
rebanaba en la cocina. Yo tuve miedo toda esa noche que el
cielo se viniera abajo. Tu novio decía que lo que le hacia
falta a la fiesta era la música y que los buzos lo máximo que
pueden aguantar la respiración es por un breve lapso de
minutos; yo le contaba borracho que para mi cualquier
sonido era música, cuando alguien se ducha, fríe un huevo
o tiene sexo y que los buzos verdaderos tienen agallas en el
cuello y pueden flotar en la oscuridad por años sin que
nadie descubra sus frágiles cuerpos de bailarinas, hasta que
se tiendan una mañana al fin junto a los moluscos
y cangrejos

***

Ayer nos despedimos, era tarde. Yo me fui caminando por
la calle oscura, detrás de los arbustos hay música rara e
insectos de colores que viven en las hojas verdes. En todas
partes existe la música -me dije. Todos tenemos en nuestro
interior un distinto tipo de música: clásica, pop,
experimental. Incluso la de algunos es una especie de
chillido, un vaso que se quiebra. Ese tipo de chico soy yo. A
veces me duermo en los paraderos y sueño que mis amigos
me envían poemas de amor por Internet, yo también les
escribo, les hago saber si algún rayo en stereo hiere o no la
tranquilidad de mi puerta. Después llego a una casa enorme
que no conozco, me saco las zapatillas para no despertar a
sus habitantes y camino a tientas tan solo siguiendo el ritmo
con mis dedos, sin darme cuenta que hay pequeños cristales
en el piso que se me clavan y voy dejando un tibio rastro
sonoro por donde camino.

***

Antes de quedarme solo, aquel verano nos tirábamos en la
alfombra y tú me lo apretabas para que no lo derramara si
no era en tu rostro. Teníamos la radio encendida de fondo,
marcando el ritmo. Aquel verano ese fue el ritmo de mi
corazón. Por la tarde nos servíamos helado. Cuanta gente se
muere en el mundo para que nosotros nos podamos servir
moras frías con crema, esa era la reflexión después de
comer y si un buzo con escafandra puede o no bajar hasta
las profundidades donde el plancton se ilumina como la
esfera brillante de una discoteca sin que su cabeza explote
en el intento. Aquel verano no recuerdo que hayamos
discutido nunca y nos besábamos cada cinco minutos para
quitarnos las manchas de fruta helada y crema ya seca de los
labios.

Kurt Folch


Kurt Folch (Valparaíso 1970). Ha publicado Viaje nocturno (Stratis, 1996) y Thera (Calabaza del Diablo 2002). Poemas suyos figuran en diversas publicaciones nacionales, así como algunas antologías de poesía chilena.



 THERA

Tarde en el sueño
llega el mensaje: dos

o tres

virutas de sal amargas
alivian la boca

del (antiguo) aliento a
légamo

negra miga del sol

de quien vuelve
sediento del claro vino

del otoño derramado al aire
en una solitaria y lenta ceremonia

en lo más alto

de un árido paisaje
materno y azul.


THE SKELETON COAST

"Here you will find peace, they said"
E. Jennings

La blanca herida del sol entre la bruma es el día
sobre el monótono paisaje que aparece
sin principio ni fin tras paredes limpias
de todo señuelo para la memoria.

Desde aquí se distinguen esas altas flores
sin nombre conocido que se alzan
sobre el nivel de la maleza: grietas
extendidas hacia el cielo de la tarde.

Y constante como el cansancio o el hastío sopla el viento
arrastrando oleaje de arena, cuerpos de insectos que giran

en el polvo. No hay caminos,

huellas que seguir o luces en la noche
que señalen dirección alguna.

Da igual. El tiempo

y la soledad no consuelan, ni conceden sabiduría:
desconocemos lo que se extiende mas allá
de esos horizontes de sal. Llegamos
a esta tierra inservible como desterrados
(nos gusta pensar) de algún antiguo imperio

o peces

ocultos en los rincones de un barco hundido
con la única certeza de haber sido la mala sombra
que se abrió sobre la luz del cuerpo amado,

un poco de humo
entre las piedras de cada lugar que pisamos, cargando el fastidio
de un permanente bregar entre pequeñas virtudes y torpezas,

falta de claridad:

no haber callado a tiempo, agostar
la hierba tierna que creció a nuestro alrededor.

En fin, cosas:

trucos simples para malgastar el tiempo: el vino, los amigos:
muletillas de la lengua repetidas hasta el cansancio
en el ocio de la tarde o en un cuarto a oscuras.

Nosotros que amábamos
los bosques y la lluvia,

esperamos

ahora, cada día
para sentarnos al sol

como si la vejez
y el miedo

nos marcaran la frente
pensando en la aridez de los desiertos.


BOCA DE PENUMBRA

Arriba y abajo
de habitación en habitación
cantas bien

junto al desastre. La boca

incrustada de penumbra
derrama sobre la carne el mosto
(su marca) amargo
que dioses celosos de todo
cuanto has perdido

-la alegría de viajes
inútiles, un par de lenguajes extraños;
la delgada sombra azul de los árboles
deshojados en grandes praderas de nieve-

depositaron

tras los huesos: es el relave
de un dialecto de erratas:
ansiedad que florece como un
cascabel de lamentos templados
bajo la luna que toca tu sangre.

Cantas bien
junto al cero

de un rostro. Entreabres

la boca, murmuras
algo irreparable, dices
fastidio, nombras
adoración.

Camilo Herrera

Foto: Nicole Dufournel


CAMILO HERRERA ESTAI
(Santiago, Chile, 1986)

Estudiante de 3º año en Ingeniería Civil en la Universidad Católica de Chile. Ha participado en varios talleres como “Oh, Poesía” de la poeta Teresa Calderón, Taller a Ojo Desnudo de Kurt Folch, Panorama de Poesía Femenina Chilena de Paz Molina y el Taller en Ruinas de Héctor Hernández Montecinos. Recibió el Premio Creación Literaria Joven Roberto Bolaño categoría poesía (2006) del Consejo Nacional del Cultura. Participa como editor en la revista matemapoética “Meiosis”. Entre sus obras, aún inéditas, se encuentran “Janine la Sensacional”, “Houston 5000” y “Rocco”. Contacto: enfervo@gmail.com

Menciona a:



Felipe Becerra
Agustín Hidalgo
Jorge Cid
Adán Vives

Poesía:


PROBLEMA 11

“Is there anything better than to be longing for something
when you know it is within reach?”

La tierra ha sido arrasada.
En el menor tiempo posible
reconstruya la población humana
a partir del conjunto
donde {los poetas chilenos}

Solución:

En 1929, Frigyes Karinthy (húngaro, 1887 – 1938) escribe “Cadenas”. En este cuento corto se plantean los 6 grados de separación, concepto basado en la idea que el número de relaciones de una persona ubicada en cualquier punto del espacio
crece exponencialmente con el número de enlaces en la cadena y sólo un pequeño número de enlaces son necesarios para que el conjunto de conocidos se convierta en una población humana entera, vale decir, entre Usted y yo existen, a lo más, 6 pasos.

Ejemplo:

1. Frigyes Karinthy escribe en 1929 el cuento corto “Cadenas”.
2. Ese mismo año
Alfred Hitchcock dirige la primera película sonora inglesa, “La muchacha de Londres”.
3. Leticia Vorphal llora el día de la premiere en su ciudad natal de Coventry. Tiene 11 años.
4. Mientras Coventry es bombardeada masivamente por la
Luftwaffe, los Vorphal van camino a un exilio impuesto hacia Chile. Leticia tiene 22.
5. En una pulpería ubicada en la Alameda, Leticia conoce a Fortunato Herrera Ventura. Se enamora de sus ojos mapuches y se casan.
6. Leticia muere de neumonía en Santiago de Chile a los 54 años. Deja un hijo: Carlos Herrera Vorphal. Él es mi padre.

Luego, como podemos ver, de Frigyes Karinthy hasta mi padre, existen 6 pasos o 6 grados de separación (el autor húngaro, Hitchcock, Leticia, los pilotos de la Luftwaffe, mi abuelo y él mismo

En el caso de la repoblación humana utilizando el conjunto se hace lo siguiente:

Operación 1:
1. Malú Urriola se sube a una especie de artefacto en Santiago de Chile.
2. Al verla en el cielo, millones de niños piensan que es un angelito.
(aparecen entonces los niños sobre la tierra)
3. Millones de ingenuos piensan que es un OVNI.
(aparecen entonces los ingenuos sobre la tierra)
4. Millones de tontos graves piensan que es un atentado al Estadio Nacional.
(aparecen entonces los tontos graves)
5. No era ni un angelito, ni un OVNI, ni un atentado: Era un globo aerostático y el proyecto fue financiado por el Fondart.
(aparecen entonces todas las instituciones)
6. En el blog de afinidades electivas (http://laseleccionesafectivaschile.blogspot.com), Malú Urriola menciona a Teresa Calderón.
(aparece entonces Teresa Calderón)

Operación 2:
1. Isabel Larraín, en el mismo blog, menciona a Diego Maquieira.
2. Los primeros 2 versos de “La Tirana” de Maquieira dicen “Yo, La Tirana, rica y famosa/ la Greta Garbo del cine chileno”.
(aparece entonces la Tirana y por qué no, todas las fiestas religiosas del norte de Chile)
3. Cuando un periodista la sorprendió fuera de su departamento en Central Park, Greta Garbo dijo: “Is there anything better than to be longing for something, when you know it is within reach?”.
(aparece entonces todo el cine bueno: el de los años 20, 30 y 40).
4. El verdadero nombre de Greta Garbo era Greta Lovisa Gustafsson y las únicas veces que salió de su departamento fueron para pasar un fin de semana en una cabañita francesa.
(aparece entonces toda Europa, entonces toda África y toda América, entonces toda Latinoamérica).
5. Francia fue alguna vez gobernado por Louis XIV, el Rey Sol.
(aparecen entonces todos los gobernantes y acto seguido, todos sus gobernados)
6. “Louis XIV” es un libro de Paulo de Jolly y fue mencionado por Tomás Harris.
(aparece Tomás Harris)

Operación 3:
1. Pedro Montealegre menciona a Héctor Hernández Montecinos.
2. Héctor Hernández finaliza todos sus mails firmando con las siglas “.h .h”.
(es grande el poder numerológico de la letra “H”. En tiempo del Tercer Reich, la misma firma era utilizada para referirse al saludo hitleriano).
3. La elite aérea, la
Luftwaffe, ataca Coventry un 14 de noviembre de 1940. Leticia Vorphal huele las cenizas que cruzan el Atlántico…

Así, n operaciones hasta que mundo haya sido repoblado.

Gustavo Barrera

Gustavo Barrera Calderón 
(Santiago, 1975) es Licenciado en Arquitectura por la Universidad Católica de Chile. Formó parte del taller de la Fundación Pablo Neruda en 1996 y al año siguiente obtuvo la única mención honrosa de los Juegos Florales Gabriela Mistral, convocados por la Municipalidad de Santiago. 
Ha participado en diversas manifestaciones públicas e intervenciones urbanas que integran música, poesía y puesta en escena. Sus textos han aparecido en revistas, antologías y discos compactos como Poesía Chilena para el siglo XXI, de la DIBAM; Al Tiro: panorama de la nueva poesía chilena, editada por la revista Vox de Buenos Aires; Círculo Infinito, antología editada por Al Margen en 2002; Ahora, también editada por Al Margen en 2004 y Cantares, antología de poesía joven chilena, compilada por Raúl Zurita para Lom. 
A principios de 2004 participa en el Disco Oscilación, poesía+electrónica editado por Propuestas Alternativas y Al Margen Editores, junto al músico Francisco Allendes con su trabajo Máquina de sorpresas. También integra el volumen 7 de la antología de voz Poetas Chile siglo XXI del sello Leutún, colección Rayentrú, aparecida recientemente. 
Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés para la revista independiente Rattapallax, editada en Nueva York en 2004. Exquisite es el título de su primer libro de poesía, publicado en 2001. También obtuvo la beca de creación literaria otorgada por el Ministerio de Educación de Chile en 2002 para escritores noveles y en 2006 para escritores profesionales. En noviembre de 2002 el sello El Mercurio-Aguilar publicó Adornos en el espacio vacío, obra que recibió el Premio Revista de Libros 2002, del diario El Mercurio.

Menciona a:

Alejandra Fritz
Alfonso Grez
Germán Carrasco
Marcelo Guajardo
Víctor López
Christian Aedo

Poética:


Yo que soy una psíquica vieja y ermitaña veo a través de sus ojos

He visto color
Me doy cuenta
veo un manto de vida parda sobre los árboles
estímulo de cuero, pelos y poros afilados
nada de eso les diré a ustedes porque nada entenderían

Yo que soy una psíquica vieja y desolada entiendo ciertas cosas
aunque todas las entiendo a mi manera antigua, cíclicas
primero las siento y luego la sensación se vuelve entendimiento
luego sensación, entendimiento y al final mis palabras
cuando las escriba en mi martirio extático de sacerdotisa
no resultarán más que un enigma que nada les dirá a ustedes.


Poesía:


El canal de las estrellas

Al otro lado del mundo o de un espejo
el canal transporta brillos de televisión sobre sus aguas

La experiencia lo demuestra:
el cuerpo desangrado se infla
y se hace más liviano que todo
incluso que el agua

Cuando intento enfocar el cuerpo
descubro que el espacio que éste ocupa
se encuentra completamente vacío
mientras que el espacio inmediatamente contiguo
parece estar abarrotado de miles
de pequeños cuerpos arrastrados por la corriente

Cuando intento atrapar el brillo con los ojos
descubro que este se compone
de millones de pequeñas lentejuelas que siguen brillando

Las cosas de la vida
El objetivo del victimario
no es la muerte
digamos el homicidio
aplausos para el victimario

El fin último de la víctima
es dejar de ser la víctima
y reducir al victimario
digamos maniatarlo

close up de la víctima
(si prefiere, víctima)
(si prefiere, victimario)

El camarógrafo y su arte
Cuando el camarógrafo intenta enfocar a la víctima
descubre que su rostro
ha sido borrado
mientras que el espacio inmediato parece estar dibujado
con el rostro de nuevas víctimas.

Cuando intenta enfocar al asaltante
descubre que su rostro
es idéntico al rostro
de millones de asaltantes
todos iguales en forma y proporción
a la figura arquetípica del asalto
e iguales en forma y proporción
a la distancia entre cada uno de ellos.

El periodista y la relación de los hechos

En el noticiero de las nueve
el periodista dice víctima

(y nadie escucha)

en el noticiero de las nueve
en otra época o en otro mundo
el periodista dice asaltante

(y nadie escucha)

El silencio que precede a las noticias contrasta el antes y el después con el silencio posterior a ellas.

De este modo la entrega noticiosa constituye un espejo áureo e invisible en forma de abanico o de plumas de pavo real.

Cada uno de los argumentos desplegados puede ser percibido como un ojo pintado o como una semilla plástica

En el mundo de las cosas sin nombre
asignamos un nombre a cada cosa
(risas)

De este modo nadie puede confundirse
(aplausos)

De este modo asignamos un interés a cada cosa
(risas)

Cada noticia tiene un nombre que la identifica y relaciona con las demás noticias
(aplausos)

en el noticiero de las nueve
(risas)

Alicia se multiplica

La multiplicidad de momentos de una cosa
es lo que hace que no transparezca su verdadero ser,
y justifica la pregunta de cuáles son sus principios verdaderos.
Xavier Zubiri


Alicia entra en su habitación
se tiende sobre la cama
y observa la vela sobre la mesa de noche
tras la luz de la vela existe una luz más oscura

Bajo la habitación
una segunda Alicia entra en su habitación
se tiende sobre la cama
y observa la vela sobre la mesa de noche
tras la luz de la vela existe una luz más oscura
Bajo la cama una tercera Alicia
observa la vela sobre la mesa de noche
tras la luz de la vela existe una luz más oscura

Dios observa la situación seccionada
desde fuera de la casa
observa simultáneamente todas las habitaciones
idénticas una sobre otra

Detrás de Dios
un segundo Dios observa
a través de la transparencia del primero
los ojos de Alicia
sobre la vela sobre la mesa de noche

el segundo Dios
no cree lo que está viendo
y vuelve su mirada hacia un tercer Dios
ubicado tras de él

El tercer Dios observa
a través de la transparencia del segundo y el primero
los ojos de Alicia
sobre la vela sobre la mesa de noche






 

Así pues, Adorno se formula una pregunta antropológica


Adorno se formula una pregunta antropológica
(y le sudan las manos)
¿Soy hombre o soy máquina?
lamentablemente no existe respuesta a esta pregunta antropológica
hombre o máquina
sólo existe el placer de funcionar

Adorno se formula una segunda pregunta antropológica
(y le sudan las manos)
¿Soy hombre o soy mujer?
lamentablemente no existe respuesta a esta pregunta antropológica
hombre o mujer
en la relación con las máquinas sólo existe ambigüedad

Así pues, Adorno deja atrás la antropología