Manuel Illanes

  


Nace el 26/12/79 en Santiago.

Es Licenciado en Lengua y Literatura Hispánica de la Universidad de Chile.
Fue editor y colaborador de la revista Pájaro Verde.

Sus poemas han sido publicados en diversas revistas electrónicas como Cyberhumanitatis, Plagio, 60 Watts, Los Poetas del 5 y Sol Negro (de Perú).

Ha participado en el Primer Congreso de Poesía Chilena del Siglo XX organizado por la Universidad de Chile en 2006, el Encuentro Nacional de Poesía Riesgo País 2008 organizado por la Universidad Austral, el Congreso Internacional de Poesía Chilena organizado por la Universidad Católica en 2009 y el Encuentro Internacional Poesía y Diversidad (es) en América y España organizado por la Universidad de Chile este año.

Publicó su primer libro “Tarot de la carretera” el año pasado.
Afinidades electivas:
-Javier Bello
-Leonardo Sanhueza
-Antonio Silva
-Cesar Cabello
-Rodrigo Olavarría
-Priscilla Cajales
-Felipe Becerra
-Gladys González
-René Silva Catalán
-Georgina Canifrú
-Alexis Castillo
-Matías Ellicker
Poesia:
EL ARTE ZEN DE CAPTURAR UN POEMA

La pupila es un azar, una brújula
que dicta sus puntos cardinales
a los hijos de la Calavera.

La pupila es un azar, una marea
que se concreta en imágenes
como polaroids desechadas por el tiempo.

Imágenes, sustancias asiáticas,
fragantes, malolientes, a veces
                               pavorosas

que acechamos con la torpe
paciencia de un pilpilén
rastreando crustáceos
en una playa tapizada de basuras.

Nuestro tránsito hacia ellas
es húmeda escalera que conduce
a una oscuridad matriarcal,
salón de espejos que confunde
e hipnotiza con el tremolar
                       de sus siluetas:

recuerda si no el despiojamiento
de los niños en las tardes de verano,
toda la mecánica social
resumida en el brillo
de las liendres y los parásitos
                                    muertos.

Cuenta si no los denarios
que reunimos para la cena diaria.

Escucha si no la guitarra
que se afina con sonido ascético,
casi como un acto de meditación,
de pureza desdentada.

Considera si no el hambre.

Las peluquerías.

Los berreos de Marco Valerio Marcial.

El agua helada cuando el gas se acaba.

El jugueteo de los gatos
bajo las palmeras del cité.

Los azogados de la gran ciudad
de Santiago del Nuevo Extremo.

Las palomas en el aire matutino
formando una bandera desgarrada.

La pátina de spray & excremento
sobre los monumentos de nuestros héroes.

El café caliente y las manos
azuladas por el frío.

Las agujas melladas
que hacen crujir la piel.

La sangre destilada, tierno cordero,
con que se prepara el ñachi.

El camafeo engañosamente
transparente, ámbar trizado
de nuestras auroras.

Imágenes todas, materias descentradas,
pavesas que removemos
para reanimar el fuego primero:
es un pez, es un pez el poema
que desciende huidizo por el arroyo del tiempo.


EDAD PAGANA

Cuando la fiesta termina, una pirámide de platos
te aguarda en la cocina, hay botellas vacías
sobre la mesa manchada y vasos a medio
llenar por los cuatro puntos cardinales
                  de la casa. Ceniceros atestados.
La boca está cruzada por estrías como la tierra
que tortura una prolongada sequedad
y una sed malsana, terrible anida en ti,
porque la carne es un pozo cegado por soles
                                                inclementes.
El tiempo bombea nuevamente por nuestras
arterias, circulará sin control por llameantes autopistas.
Tendrás que volver a pagar los impuestos al Demonio
de la sobriedad, su tributo cobrado en especias,
oro y todas los metales invaluables
del espíritu, las riquezas dilapidadas.
De nuevo las preocupaciones, el viento de la mañana
arrojándolas sobre la conciencia como a una legión
de tábanos que arrastrara desde lejanas fronteras,
                                                        cerca del desierto.
La vida para erigir una castillo de naipes
que el sencillo aleteo de una mariposa derrumba.
De nuevo el cuerpo un ancla, un lastre
que nos liga de una vez y para siempre a la ceniza.
De nuevo el cuerpo, territorio cercado, amenazado
por las mesnadas sin número de la Calavera.
Las canciones de Bowie sueños, salvajes sueños
de una edad pagana: cómo desearías escuchar
Rebel, Rebel en tu discman, camino a la eternidad.
La voluta sagrada del pensamiento deshecha,
el alcohol esfumado de la sangre. Un soplo
                                             de Yahvé basta.
Llamadas telefónicas perdidas. Ex­-amigos,
goletas que la noche hundió en sus profundidades.
Cuadernos llenos de garabatos impublicables.
El decálogo en que sobresale una ley: “Compra”.
De nuevo el tiempo, una escudilla vacía que deberás
llenar hasta el tope con trabajo, con ideas, con sonoras
                                            palabras, una lucha sin fin.
Nada de espasmos, nada de risas, nada de iluminaciones
conservadas. Abrazar cansado la Sombra.
La fiesta termina y el resplandeciente horizonte
que contemplabas, tan puro como un recién nacido,
tan puro como las luces de la ciudad entrevistas
en la madrugada,
se oculta tras el espeso telón de la oscuridad. 

NOTAS DEL PARIA

Canto es la penumbra del que tiene ojos sólo para aullar,
no saciedad en la fe de los manes, no
lechuza de la verdad y la noche constelada,

canto es glosolalia de los apóstatas, carretera
transitada en las primeras horas de la madrugada
por ebrios s/ ley, s/ padre o verga sacramentada,
vocabulario de la ansiedad, metálica como la sonrisa de un pederasta,

canto es el sombrío transitar de los cardúmenes
en el pozo de lo que llamamos corazón,
de lo que fue palacio y hoy luce descampado,

snuff movie filmada en los bordes del desierto.

Exilio es canto, reconstitución de escena
tras la vulgaridad de un crimen, notas tomadas al azar.

A 100 km. p/ hora se ve alejarse a los kamikazes
del canto, abandonar este poema y adentrarse
                            en la espesura de los bambúes
tarareando un mantra camino hacia el útero,
las bragas fuera, los gestos s/ futuro
de aquellos que se acoplan para después separarse,
el choque, los cuerpos agonizantes, algo
parecido a una muerte siendo sólo pared de la hoja en blanco.
Aliento entrecortado que apenas rasguña palabras,
sólo la visión de unas costas luminosas
disolviéndose en la oscuridad del tedio,
la mancha seminal que deja el deseo en el papel.

Canto es el desgarramiento de la palabra
“canto” hasta palpar la ausencia que hay en ella,

el bubón que señala el avance de la enfermedad.

El hacha de los exploradores que se abren senda
entre los manglares, los mosquitos y la fiebre amarilla
podría ser también canto, ya que es representación
                                                        de una inútil valentía.

Canto es sobrevivir como animales, como bestias
s/ el soplo de lo bello o lo sublime, sobrevivir
al colapso de los reinos y las antiguas
monarquías, las rotas alianzas matrimoniales.

Canto alimenta a los nuevos mutantes que somos,

es Dante descendiendo de círculo en círculo
porque en la mitad del camino de nuestra vida
nos hemos encontrado en un infierno gris extraviados.

Canto:
-semilla que manos esforzadas hunden en el abismo del tiempo.

Canto:
-espermio intentando fertilizar el vacío con forma de óvulo,
derrotero perdido en el espacio de los coitos.

Canto:

C aricia, confusión, cuestionamiento.
A lfa, absurdo, azar.
N egación, neblina, noche.
T ormenta, torrente, tedio.
O mega, oquedad, oquedad.


 LA SED

Aquella que nos reduce a estatuas de sal en el umbral de las tierras de Gomorra.
Aquella que abandona los manuscritos del dolor sobre nuestras pringadas mesas.
Aquella que ordena a sus siervos: “buscar”, “extraviarse”, únicos mandamientos
                                                      grabados sobre las losas de su Sinaí.
Aquella que defecará sobre nuestra tumba abierta.
Aquella que diserta sobre dios y su innominada vulva, parada en el púlpito de la locura.
Aquella que interpreta los hexagramas y vaticina: “Ku”-destrucción, como si ya
                                             no hubiera bastante caos en nuestras vidas.
Aquella que se jacta de ser soberana en la Babilonia de los días-nadir.
Aquella que nos niega el pan y el agua para que así tengamos que vagar famélicos
                                               por los eriazos, las carreteras de su reino.
Aquella que enterró el cáliz de Cristo en la arena de la más infecta codicia.
Aquella que satura las pantallas del mundo con una imagen, un zoom del gran falo
                                                             erecto de los Capitanes de la guerra.
Aquella que no tiene vástago alguno y aplasta la cabeza de nuestros niños como
                                                           si fueran cucarachas en su camino.
Aquella que recibe la loa y las ofrendas de los jefes de las tribus –el oro y las vanas
                                                                       palabras de los mandriles.
Aquella que no tiene ojos, pero sí una boca afilada con la que devora toda existencia
                                                                                        a su alrededor.
Aquella que milita en  las legiones de Capital.
Aquella que vino a la vida el día de la muerte del Espíritu Santo.
Aquella que lame su propia sombra hasta emponzoñarla –es un alacrán en la perfidia
                                                                                          de los opios.
Aquella que dirige la cuenta regresiva para el Apocalipsis / pero todos los días
                                                                                        morimos, todos.
Aquella que inyecta la morfina del aburrimiento en las cansadas arterias.
Aquella que vive en permanente vaivén & negación.
Aquella que nos sodomiza, pero que nunca será sodomizada por nosotros.
Aquella que llamo Cuchillo de lepra.
Aquella que estranguló a Rimbaud hasta doblegarlo –y los médicos firmaron:
                     “tumor en la rodilla derecha, sífilis”, qué sarta de estupideces.
Aquella que malparió a Adán y toda su descendencia.
Aquella que agita las estrellas –y las eclipsa en el estanque del cielo.
Aquella que anuncia los sismos, los hundimientos del espíritu, como un cometa
                                                              en los tapices normandos.
Aquella que es Tarántula.
Aquella que tiene la prestancia de las putas.
Aquella que conjuga el verbo matar en todas sus formas.
Aquella que no responde a identidad alguna.
Aquella que en la ventolera de los días & en el cristal de las noches & en las dolorosas
primaveras nos enseñó el silabario de la muerte para hacernos vivir, nuestra madre, 
                                                                                                         nuestra sangre.

Ana Partal


Santiago, Chile. 1960.
2009  :  Publicación en Ateneo Republicano de Castellón. España.
2007-2OO8  :  Congreso Internacional Chile Tiene La Palabra.  Presencia Femenina En La Literatura Nacional. Chile 1750-2005. Consejo Nacional De La Cultura Y Las Artes.
2006-2007  :  Servicios Editorial  Sindicato De profesionales  FESIN. Endesa Chile. 
2000-2003  :  -Introducción a la Creación Artística. Seminario. Taller Literario. Poesía, Cuento, Novela, Guión. Corrección de Estilo. 
1995  :  Presentación perfil de Educación Integral para la Ilustre Municipalidad De La Pintana en vías de Desarrollo.
1994  :  Gestora de Proyecto por la Paz En Chile. Maestra de Ceremonia en Proyecto De Paz Mundial, “Premio Por La Paz En Chile”.
1994  :  Publicaciones de Cuento y Poesía. Ateneo de Santiago con lectura pública.
1994  :  Participación en Antología en California Estate University long Beach. Departamento Of.  Spanish (traducida).
1994  :  Taller De Literatura Correos de Chile.
1993  :  -Conferencias y Lecturas semana del Libro liceo FLEMING. -Participación Antología Alfonso Freire, Noruega.
1992  :  Lanzamiento del libro “Desaparecidos Monumentos”. SECH.
1990  :  Presentada como Poeta de la Nueva Generación, ATENEO de Santiago.
1988  :  -Premio “Haydee Romano” otorgado por la Fundación Argentina para la poesía en el Teatro General San Martín Bs. As.
-Participación en el programa “Mágico y Cósmico”, “El Expreso de Sábado” con Lecturas y análisis
BS. AS. Argentina. 
-Participación Departamento de Prensa Comisión De Cultura Casa Chile, Bs. As. Argentina.  Departamento de prensa Derechos Humanos. Bs. As. Argentina.
-Trabajo Social Comunitario con 300 Familias Barrio Morón, Bs. As. Argentina.
1986-1987  :  Delegada del Interior, Feria Internacional del Libro, Bs. As. Argentina, Lecturas Públicas.
1984  :  Encuentro Nacional De Escritores Jóvenes En Sociedad, De Escritores De Chile con Lecturas Públicas.


 Elecciones Afectivas:

Paz Molina
Ximena Troncoso
Heddy Navarro
Astrid Fugellie
Cecilia Palma
Lorenzo Peirano
Juan Cameron
Omar Lara
María Cristina Larco
Rosa Betty Muñoz



POESÍA:

PARTO
En cada alumbramiento
caerá tal vez con dificultad
un vientre en las manos.
El afilador de cuchillos,
el organillero, no me tientan
a asomar la cabeza por la ranura
donde asoma la luz,
donde se dibuja el sonido.
Espacio prolongado de hombre,
hombre, otro, y yo, pulso.
Mi cuerpoguerra,
cuerpodolor,
cuerpomuerte,
cuerpo asfixia.

                  
                                                     
MONEDA

 
Pan de leña, sabor de tierra,
ceniza,
sombra con huecos de silencio.
Aridez de la roca.
Correr sería un riesgo.
Alejarse desmembrado.
Descifrar.
Insistir en la existencia.
Convertir el fundamento.
en una moneda.

 

TERRITORIO 


Testigos mis ventanas,
prometen un rayo.
Pincel las tardes.
Se compone una sonrisa.
Zumban silbidos, un estruendo
de cascos y perros.
La noche de hierba hasta mi cintura tejía.
Las pupilas se retenían.
Mantener los brazos en alto
hablar bajo.
Caí pedazo a pedazo al territorio urbano.
Yo hubiese querido un territorio
florido en mis manos.



CULTURA

  
Se fue extinguiendo
La condena era exacta
y en su gran elocuencia
proclamó fulgores imprecisos.
Recurría a lo extraño
El Gran Egipto estipulado en rigurosa travesía la
Gran Creta Orgánica de sus huesos. Florencia.
Apoyado en alambres de espera
el plato sacudido por espadas
en cuartos húmedos y golpes,
Salió de su conjetura
Levantó la mañana desde ese entonces.
Se transportó a si misma.

Ana Rosa Bustamante Morales


(1955 Arica) residente de Valdivia Sur de Chile.
Traductora del francés, realizó estudios de Lengua y Literatura Francesas en el Instituto Chileno-Francés de Cultura de Valparaíso y se desempeña como Instructora de francés en la Consultora de Idiomas Lord Vilop de Valdivia y durante el 2008 instructora reemplazante en la Alianza Francesa de Valdivia. 
Traduce poetas desde el inglés, estudió en el Instituto Chileno-Norteamericano de Viña del Mar. 
PUBLICACIONES:
  • Publicada en dos antologías publicadas por la Sociedad de Escritores de Chile, editada por Juan Carlos García Vera, profesor de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de York, Toronto, Canadá y otra antología de la Universidad Austral de Chile gestada por el taller de Extensión de la Uach.
2007 publicó el poemario “Nuestra Piel Ancha de Fuego”autoedición.
2009 publicó el poemario "Vita Clamavi" por Edidiciones Lar.

ENCUENTROS Y LECTURAS:
Ha realizado lecturas poéticas en distintas ciudades de Chile.
Participantes de las Jornadas del Fomento Lector del Consejo de la Cultura y las Artes, Región de los Ríos.
En 2009 obtiene la beca de Creación del Fondo del Libro y la Lectura del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Región de Los RíosBe (2009).

Menciona a: 
Roxana Miranda R. 
Malú Urriola
Damsi Figueroa
Héctor Hernández M. 
Javier Bello
Paz Molina
Ana Partal   
Alejandra Montecinos   
Nadia Prado
Gabriela Mistral
Oscar Saavedra V.
Omar Lara     
Alexis Figueroa



 Poemas:
"Residente de las cavernas no me han retorcido el espinazo sino la lengua, por eso cuando maldigo me sale por la boca una filosa palabra que desmorona la sombra de los cabellos desgreñados de una bruja”

COITO

Desnuda o desvestida como más te haga olvidar tu arrastre
por las aceras que van quedándose con tu boca ensangrentada,
ven, oye mis palabras,
excítate con mi voz,
todo se parió mal, hasta la muerte no existe,
nadie puede estar en paz en medio de la noche cuando el fuego
de las estridencias te aniquilan
como si fueras un niño lamiéndote un olor a sotana bordada
por quien alguna vez tuvo coito como dios manda.

Iluminada entre los barrancos mis piernas se abren cuando van
dando cabrioladas por tu poitrine rota,
por ese tórax que se inclina ante los audaces del día,
tú, que yo tanto deseo y mordiera tu carne
en mitad de la tormenta sorbiera tu sangre,
así tan suave saber que puedo herirte más de los que te aniquilan
en la copa suave de tus labios
y el mentón mío que lascivo te cubre el vellocino tiznado
y morirme sobre semillas,
morir sobre ti.


Un día más la lluvia se desnuda y se viste frente a mí, su charla monocorde ahuyenta a los pájaros y yo simulo no escucharla, así urden hilanderas arañas rutas antiguas, lento el paso al horizonte cada vez más nítido, yo mientras me constriño, me acoquino para no estorbar el nido”.


Yo no puedo hablar de soledad
No puedo hablar de soledad, pues yo no estoy sola desde que esas tardes que alcanzaron la noche las uní en mis ojos y hoy ciegos no aceptan otra borla de juramentos que otro me hiciera. El contaminado aire de la leña llega con sus ganas de sopaipìllas mientras la lluvia me ha empapado las medias, la soledad no me aniquila, me alienta como un fino licor que me embriaga. Ya no se habla de miseria, nadie se pasea en hospitales en veredas ajenas más allá de su jardín. Allí la rosa y la amapola cubren la maleza, y la cantinela de moda articula los huesos hasta el vértigo. Yo no puedo hablar de soledad.


BAJO LA LLUVIA
 
Le dije bajo la lluvia me encontraré
entre la bruma y el tumulto de mi pubis parchado, 
 
rutila la luna por los páramos donde medito, 
allí me desnudo y me enfrío y me hurgo,
 
lo espero con su sarga de otoños poderosos y flores
carcomidas que aún me encienden
entrelazadas a mi cintura generosa.
 
Le dije aquí me nacen las cintas al vuelo
y mis talones se entierran en el lodo, 
 
majestuosa es mi vocación de adorarte como a un yeso
que lagrimea 
bajo la lluvia, 
 
el plácido jornal entre mis piernas que lavo en un lago 
el cráter cerrado, 
 
mi fuego respira la noche
y yo reverencio a tu ausencia
como  armonía es  tu boca que va lamiendo mi surcos.
 
La luz vaga entre las sombras y el agua se anida en la urdimbre
celosa de la tierra, 
así lo espero bajo esa lluvia y el vaivén de las horas, 
renueva la voracidad de mi cuerpo aunque este canto brinque 
los abismos hospitalarios
hurgándome el viso duro de mi pezón,
 
aún espero, 
el mundo arma su espectáculo y sangra por los polos, 
 
que venga con su desnudo desparpajo de olvidar la sorna de algunos,
calla como siempre en las nieblas y la verde vera, 
allí vacilo la divina hoguera que hace siglos me quemó.
 
Apacíguame feroz
bajo la lluvia,
la luna que no luce blancura se encela 
 
voraz acércate a ella y la extingues
que yo aplacaré las guerras cuando 
hayas encallado manso y dulce el arca 
que nos guardará de las hordas.


FEMICIDIO
Ella corría a la calle como una corza perdida, despeinada
y desarticulados sus pasos,
su lomaje era el más dulce páramo donde me rrodillaba en los instantes que
mi cuerpo
cedía al anhelo desbocado de lenguas, de llamas,
aquel de ahogarme en el mar.

Estrangulábamos los chillidos de nuestra comunión
el fugaz pensamiento que nos atravesaba, no sólo el cerebro,
sino hacía de nuestros cuerpos
la guerra y el exterminio,
sin faro
y malévolamente pagábamos con la destrucción de nuestros sueños
buscando ciegamente el vacío y ella mi promesa que nunca
comprendí.

Abandonó mis intenciones de redimirla y elegirla entre las más bellas
cornisas seglares donde yo no podría habitar,
sin embargo, hilaría punto a punto cómo aniquilarla para que desocupara
mi morada ,
empequeñecida yo la besaba engrandeciendo al mundo
quería alejarla de mi lodazales,
no quería que partiera,
sólo la quería afuera, donde yo pudiera mencionar su pelo, sus ojos, sus labios,

y no enredarla al lazo que desalaba mis insectos.



http://escuchamecallandochile.blogspot.com